MONTERREY, N.L.- «Rata de dos patas», «falso, enano rencoroso», «me estás oyendo inútil» y «hace tiempo que no siento nada al hacerlo contigo», son frases que están en la memoria colectiva del público, principalmente femenino, y le pusieron sabor a una noche donde dos mujeres aguerridas rugieron con fuerza desde el escenario.
Lupita D’Alessio y Paquita la del Barrio protagonizaron anoche un concierto que inició con 45 minutos de retraso, pero la espera valió la pena, porque las cantantes llegaron con sus más grandes éxitos para complacer a la audiencia, en su mayoría conformada por mujeres, que también sacó la garra junto a ellas.
Gracias a su estilo interpretativo y a esos temas llegadores que van duro y contra ellos, las dos intérpretes se ganaron la ovación de 8 mil 500 personas congregadas en la Arena Monterrey.
Lupita fue la primera en pisar el escenario a las 21:45 horas. El aplauso regio se escuchó al verla entrar. La primera ovación se la ganó con «Ni Guerra Ni Paz», también fue el momento en el que las voces congregadas en el recinto se escucharon y Lupita aplaudió la entrega de su público.
Después les dedicó el tema por el cual le dieron el sobrenombre de «La Leona Dormida».
«Gracias por esas muestras de cariño, están correspondidos», agregó.
Con un público de pie se fue luego de regalarles su emblemático tema «Mudanzas» y «Mentiras», a las 23:21 horas.
Paquita llegó a las 23:35 horas, también sujetándose de una persona de su equipo, hasta el centro del escenario para decirles «Invítame a Pecar».
La algarabía se escuchó.
«¡Y arriba Monterrey!», expresó la cantante de 75 años, que para la segunda canción, «Me Saludas a la Tuya», ya estaba sentada en un sillón que le colocaron al centro.
Brava, como siempre, la veracruzana fue de pocas palabras, pero su peculiar forma de interpretar encantó a los regios. (Lorena Corpus/Agencia Reforma)

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