René Urrutia De La Vega

Te ha ocurrido alguna vez que escuchas o lees algo que te agrada mucho porque se acerca demasiado a lo que tu crees o consideras y que incluso te lleva a decir algo así como: “Claro, si es lo mismo que yo he dicho siempre, ¡me robaron la idea!”, pues es precisamente lo que me ocurrió cuando leí el “DECÁLOGO POR LA SEGURIDAD Y LA JUSTICIA” que el pasado 30 de septiembre dieron a conocer CAUSA EN COMÚN, COPARMEX, TOJIL e IMPUNIDAD CERO a través de un comunicado que considero contiene ideas y conceptos verdaderamente significativos e interesantes, pero además atinados y asertivos, al menos desde mi punto de vista.

No obstante que el encabezado de esta columna pareciera generar una crítica o idea negativa del tema, se trata de todo lo contrario, mi intención es compartir contigo algunos comentarios y consideraciones sobre un documento que está lleno de ideas positivas en materia de seguridad y justicia, que derivan de un análisis objetivo e informado de la situación actual y de las necesidades para superarla. Trataré de desglosar, lo mejor que mi entendimiento permita, algunas de las ideas que ahí reconozco.

Dije al inicio que se trataba de algo que pareciera robado de mis propias ideas, pero no en un sentido ególatra, todo lo contrario, considero que esas ideas no son propiedad de nadie ni han surgido de mi intelecto en forma original, se trata de ideas que quienes hemos venido siguiendo, estudiando y analizando la situación en materia de seguridad que prevalece en nuestra nación desde hace ya varias décadas, hemos venido esbozando de una u otra forma; en mi caso, he manifestado desde hace mucho tiempo varias cosas que vienen a coincidir virtuosamente con lo que ahí se señala y solamente quiere decir que estamos en la misma idea y en el camino que nos pudiera llevar a transformar nuestra realidad en beneficio de todos.

Lo primero que quiero decir respecto de este documento que contiene un decálogo por la seguridad y la justicia, es que se encuentra auspiciado por instituciones de la sociedad civil y de la iniciativa privada que tienen prestigio y reconocimiento, organismos no gubernamentales en unión de un grupo empresarial que generan una fórmula muy interesante de la que, como se ve, pueden surgir cosas extraordinarias. Seguidamente, quiero decirte que destaco ideas relevantes en el comunicado como el hecho de que se hable de un sistema de seguridad y justicia que se pretende sea funcional en todas sus partes, siendo esto algo verdaderamente relevante porque precisamente un sistema está compuesto, por definición, de distintas partes o componentes, los cuales no pueden funcionar en forma aislada so pena de dejar de tratarse de un sistema y que deje de funcionar y dar resultados como tal, por ello es que esta idea debe prevalecer primordialmente y las acciones que se emprendan con enfoque de mejora no pueden nunca perder de vista este aspecto.

Se habla de ir más allá de reformas legales que no resuelven los problemas de las víctimas, yo diría que tampoco los problemas de impunidad, proponiendo resolver los problemas operativos en primer lugar, eso es música para mis oídos, pues durante mucho tiempo he estado insistiendo en que la falta de resultados no está en el texto de las leyes, sino en la forma en que se aplican y se ponen en práctica los mandatos constitucionales y legales, que el principal problema del sistema de justicia penal está en la operación deficiente y desarticulada.

Se habla además del enfoque en mejorar los modelos de investigación del delito para el esclarecimiento de hechos, de mejorar los modelos de gestión para abatir el rezago, que no es otra cosa que origen de impunidad, y de limpiar la corrupción de todo el sistema de justicia, una combinación de anhelos básicos e indispensables para poder avanzar en materia de seguridad y justicia, sin ello ninguna estrategia va a ser suficiente, lo que se tiene que hacer es poner en práctica acciones integrales de largo alcance que generen verdaderos resultados en esos rubros, no solo discursos, tinta en papel ni buenos deseos.

Hay una parte del documento con el que coincido absolutamente y tiene que ver con un llamado de atención en el sentido de que no se trata de una tarea solamente de la administración pública, sino que, partiendo del reconocimiento de que somos los ciudadanos quienes sufrimos las consecuencias, debemos de mantenernos vigilantes del cumplimiento de nuestras autoridades, sí, pero también pasar de la preocupación a la ocupación en temas y actos que nos permitan colaborar asumiendo una obligación que subyace a nuestra exigencia de mejorar las condiciones de seguridad y justicia en nuestro propio beneficio. Considero que el día en que verdaderamente entendamos esto, comenzaremos a saber exigir asertivamente y generaremos la participación que hace falta para engendrar los cambios que necesitamos.

Hay mucho más que decir al respecto, pero el espacio no alcanza, quiero finalizar con una frase del documento que me parece extraordinaria: “…hoy no hay discusión más importante en México que la seguridad.”; podemos estar más o menos de acuerdo con esto, pero no podemos negar de ninguna manera que se trata de un tema primordial para la vida social e institucional de nuestra nación, no dejemos de ocuparnos de el y de hacer lo que a cada uno nos corresponde.

rurrutiav@urrutiaconsulting.com