Por tercer encuentro consecutivo Argentina dejó ir una oportunidad de oro de sumar una victoria. Las primeras dos ocasiones fue en las eliminatorias de Conmebol en donde iba ganando los partidos y se dejó empatar teniendo que conformarse con solamente dos puntos en esos dos partidos. Ahora la suerte fue la misma en su debut en la Copa América dejando un sabor amargo en la Albiceleste que simplemente no puede sumar buenos resultados.
Chile arrancó cuidando el cero atrás lo que causó que Argentina se fuera con todo al ataque. Las primeras opciones fueron de Nicolás González primero con un disparo lejano que controló bien Claudio Bravo y después con un mano a mano que sacó adelante el arquero chileno evitando el gol. El cero tuvo que romperse pasada la media hora de juego con la magia de Lionel Messi, la “Pulga” cobró magistralmente un tiro libre a las afueras del área colgando la pelota del ángulo derecho del arco dejando sin opciones a Bravo.
La segunda parte inició con Chile presionando. Esto tuvo sus frutos cuando un error de Otamendi dejó a Eduardo Vargas de cara a la portería rival, la jugada terminó en un doble remate que se convirtió en penal con Tagliáfico derribando a Arturo Vidal. Fue el mismo Vidal que cobró desde los once pasos con potencia al centro del marco, Emiliano Martínez salvó el disparo, pero el rebote le quedó a Eduardo Vargas que de cabeza empató el juego.
Argentina volvió a irse al frente. Messi avisó con un disparo lejano que Bravo otra vez salvó. El villano del partido fue Nico González fallando primero un cabezazo solo casi dentro del área chica tras gran centro de Messi y minutos más tarde le dio frío entrar a una pelota que quedaba a la deriva en el área sin portero, el delantero no quiso ir al contacto dejando ir otra clara. Argentina no pasó del empate e inició de forma agridulce su aventura en la Copa América. En el otro juego del día Paraguay venció 3-1 a Bolivia con doblete de Ángel Romero.