Fueron seis los establecimientos nocturnos que se vieron obligados a suspender sus actividades una vez que, en operativo conjunto, la Guardia Sanitaria, la Secretaría de Seguridad Pública del Estado, la Coordinación Estatal de Protección Civil y la Fiscalía General del Estado procedieron a sancionarlos. La finalidad de estas acciones es “para supervisar el cumplimento de las disposiciones establecidas mediante decreto oficial, a fin de reducir el contagio y número de casos de COVID-19”, de acuerdo a lo informado por las propias autoridades estatales de salud. Algunos de estos bares y antros no cumplieron con el horario de cierre establecido a las 22 horas, o bien, rebasaban el aforo establecido del 30% de la capacidad de las instalaciones.