Abel Vázquez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-La frustración, el estrés y la pérdida de interés en algunas materias pueden originar dudas sobre la elección de carrera y, por consiguiente, la inquietud de cambiarse a otra, afirman especialistas.

A decir de Verónica Martínez, coordinadora del Departamento de Psicopedagogía de la UIC, se trata de una incertidumbre común que suele manifestarse al principio o a la mitad del plan de estudios, ya sea por un exceso de carga académica, por falta de motivación o por influencia de familiares y amigos.

“En ocasiones, los jóvenes eligen una carrera para complacer a sus padres, seguir en contacto con sus amigos de la preparatoria, estar más tiempo con su pareja o porque tienen la mentalidad de generar dinero”, explica.

“Pero deben entender que se trata de una decisión personal que repercutirá en sus salidas profesionales, así que deben identificar qué factores motivan el cambio, reflexionar sobre sus consecuencias y valorar si es la decisión correcta”.

Para lograr esto, Cecilia Mota, orientadora especializada en cambio de carrera del Centro de Orientación y Atención Educativa (COE) de la Dirección General de Orientación y Atención Educativa de la UNAM, sugiere iniciar con un análisis sobre cómo se seleccionó la carrera actual.

Por ejemplo, puedes preguntarte si sabes cuál es su demanda laboral, si consideras que tienes las habilidades para desenvolverte académica y profesionalmente en el campo elegido, o bien si tu concepto original de la carrera coincide con lo que estás aprendiendo.

Posteriormente, Mota recomienda retomar, replantear o diseñar un proyecto de vida con base en los gustos, aptitudes y metas.

“Esto les hará posible aclarar qué camino les permitirá concretar sus proyectos personales y profesionales”.

En caso de optar por el cambio, Martínez exhorta a los jóvenes a buscar acompañamiento y tutoría en sus escuelas, platicar con los directores de la carrera que se prefiere estudiar, revisar el plan de estudios y cerciorarse que tanto el enfoque como las oportunidades laborales concuerden con los objetivos perseguidos.

De lo contrario, añade, existe la posibilidad de abandonar los estudios, decidir no ejercer en su campo, autosabotearse para no conseguir empleo, reducir su probabilidad de crecimiento en una empresa y experimentar sentimientos de insatisfacción.

En tanto, si se decide permanecer en el programa actual, Wendy Bautista, coordinadora del COE, propone identificar fortalezas y debilidades en los hábitos de estudio, fortalecer los conocimientos básicos, buscar apoyos que puedan facilitar el aprendizaje, como grupos de estudio, así como tomar cursos complementarios.

“Los jóvenes tienen que entender que no es fundamental tener el mejor promedio para ser un profesionista exitoso, sino que deben enfocarse en adquirir nuevas habilidades y aprovechar todos los recursos que su universidad les ofrece para mejorar su perfil”, agrega.

“El proceso tiene muchas implicaciones en la familia y en los propios alumnos, por lo que requieren apoyo especializado para determinar si es la decisión correcta”.