Claudia Guerrero 
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- El Presidente Andrés Manuel López Obrador reveló que ayer ordenó abrir la Embajada de México en Perú para dar refugio al ex Mandatario Perú Pedro Castillo luego de su destitución.

«Cuando, me imagino, él siente que lo van a destituir, pues toma la decisión de desaparecer el Congreso, pues eso lo que precipitó fue su destitución, y además les dio el argumento, entre comillas, porque se vuelven muy constitucionalistas, muy respetuosos de la legalidad, para destituirlo», expuso en conferencia mañanera.

«Entonces habló aquí a la oficina para que me avisaran de que iba hacia la Embajada, pero seguramente, ya tenían intervenido su teléfono y, que iba a solicitar el asilo y que si le abrían la puerta de la Embajada. Busqué a Marcelo Ebrard y le informe y le dije que hablara con el Embajador y que se abriera la puerta de la Embajada, con apego a nuestra tradición de asilo».

El Mandatario urgió respetar sus derechos humanos ante lo que consideró un «golpe blando» de las élites.

Señaló que se han implementado campañas de desprestigio utilizando a los medios para manipular y justificar «actos contrarios a la democracia».

«Nosotros pedimos que se le respeten sus derechos humanos, que se actúe con legalidad verdadera, que se proteja a su familia, lo demás, lo político, pues ya lo va a atender la Secretaría de Relaciones Exteriores, pero sí es importante recoger la lección, porque esto se está aplicando en distintas partes, son golpes blandos», señaló.

«Ya no es la intervención militar, ya es ir con el control de los medios de información, que los manejan, los oligarcas de los países, ir socavando, autoridades legal y legítimamente constituidas, más si se trata de gente surgida del pueblo o que quiere hacer algo en beneficio del pueblo y no pertenece a las élites».

Criticó que Castillo siempre fue acosado por las élites y lo debilitaron hasta destituirlo.

«La política exterior de México tiene como principio la no intervención y la autodeterminación de los pueblos y nos vamos a ceñir, nos vamos a ajustar a los principios de política exterior. Sí lamentamos mucho lo que sucedió, porque desde que ganó legal y y legítimamente Pedro Castillo fue víctima de acoso, de confrontación, no aceptaron sus adversarios, sobre todo las élites económicas, políticas de ese país, el que el gobernar, entre otras cosas, y eso es lo que más lamento, porque lo consideraban serrano», apuntó.

«Es la decisión que tomaron estas élites, yo no creo que sea lo mejor para los pueblos, lo lamento mucho para el pueblo del Perú, porque es mucha inestabilidad, cinco presidentes en seis años».

«Entonces, la lección es esa (pega en el atril) pueblo, solo el pueblo puede salvar al pueblo».