César Martínez, Óscar Luna y Oscar Uscanga
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 08-Oct-2020 .-En razón de mil pesos por minuto, automovilistas son extorsionados en las casetas del País.
Un ejercicio periodístico, REFORMA constató cómo en sólo tres horas y frente a oficiales de la Guardia Nacional, dos diferentes grupos de personas recaudaron alrededor de 200 mil pesos en la caseta de Tlalpan, al sur de la CDMX.
En el ejercicio realizado el pasado fin de semana, se contabilizó a 4 mil 354 conductores que tuvieron que aportar de manera obligatoria 50 pesos a los grupos que mantienen, por turnos, el control de esa caseta.
Aún no amanecía cuando el primer grupo llegó a la caseta en donde el peaje oficial es de 114 pesos por auto.
Eran unas 30 personas que descendieron de vehículos particulares y a las 6:35 de la mañana se instalaron en la caseta con dirección a Cuernavaca.
Lo hicieron caminando, sin violencia, sin gritar consignas, con apenas cuatro cartulinas con las que pedían justicia para los desplazados por el crimen organizado en Guerrero y bajo la mirada complaciente de los elementos del Cuerpo de Seguridad Auxiliar del Estado de México (Cusaem), responsables de vigilar la plaza de cobro.
Aunque a unos metros se encuentra una base de la Guardia Nacional (GN), los elementos federales tardaron varios minutos en llegar, y cuando lo hicieron tampoco recuperaron el control de la caseta.
Por ejemplo, después de que extorsionaron en sus narices, a las 8:00 horas en punto un mando de la Guardia Nacional se acercó con el líder de los guerrerenses y le dijo que ya era momento de que retirara a su gente
El sujeto, que se encontraba resguardado del Sol en una camioneta Jeep Compass blanca 2014, con placas de Hidalgo y que fue identificado como Óscar, lo ignoró.
Cinco minutos después y tras hora y media de “anuencia” para el libre cobro, la estrategia de la Guardia Nacional cambió. A partir de ese momento los agentes federales conminaban a los automovilistas a cruzar sin darles dinero.
Más tarde, a las 12:15 horas, la misma caseta fue tomada, pero ahora por operadores de transporte turístico de Cuernavaca, Morelos, quienes dijeron no tener recursos porque desde el inicio de la pandemia se quedaron sin trabajo.
Con los operadores de turismo, el mando de la Guardia Nacional se acercó con el líder exactamente a las 14:00 horas, y de inmediato el grupo se retiró de la caseta.
Ellos permanecieron casi dos horas en el lugar, lapso en el que cruzaron por la caseta 3 mil 676 conductores.
REFORMA constató que en promedio 9 de cada 10 conductores dieron dinero, la mayoría pagó la cuota completa, pero otros aportaron menos, y muy pocos cruzaron sin dar ni un peso.
En todos los casos, los conductores eran rodeados por 3 o hasta 5 personas que pedían la “cooperación”.
La escena se repite a diario en ese punto y en otras casetas de la Ciudad de México y del País.