Jesús Eduardo Martín Jáuregui

“Porque estás que te vas y te vas y te vas y te vas y no te has ido…”

No me amenaces. Canción de José Alfredo Jiménez.

(Dime con quien andas, te diré que horas son.).- Hay una máxima que dice que uno puede engañar a sus superiores, pero jamás a los inferiores, quienes se dan cuenta perfectamente de las capacidades, limitaciones, criterios y valores. En otras palabras se dan cuenta de lo chueco que seas. ¿Usted cree, desprevenido lector, que los integrantes del estado mayor, los jefes de las regiones militares y sus colaboradores cercanos desconozcan el proceder, bueno o malo, del General Salvador Cienfuegos?. Otros lo juzgarán, yo sólo afirmo que sus cercanos no podían ser ajenos, incluyendo al actual secretario de la Defensa.

 

En los últimos meses del gobierno estatal del licenciado Otto Granados, la administración municipal del licenciado Fernando Gómez y siendo líder de la mayoría priísta en el Congreso del estado, se planteó y se aprobó por las instancias corrientes concesionar el servicio de agua potable y alcantarillado a una empresa mercantil que, al parecer tenía la experiencia, la tecnología y el equipo suficiente para prestar el servicio con ventajas para el municipio de Aguascalientes. La apuesta era interesante aunque algunos pensamos y lo sigo pensando que era un acto inconstitucional y que ese tipo de servicios públicos no eran susceptibles de concesionarse. Mi argumento jurídico fundamental es que la constitución atribuye ese servicio a los ayuntamientos y que no prevé que puedan prestarse por una empresa particular  y mi argumento social es que no es ético que se lucre con un servicio de primera necesidad y la concesionaria es una empresa mercantil que tiene el lucro como su razón de ser y de subsistir.

Un grupo de ciudadanos acudió a la justicia federal, impetrando su amparo y protección a efecto de que se declarara inconstitucional la concesión. El amparo era un gran trabajo de estudio, desarrollo y argumentación, pero su autor permaneció en el anonimato. Tuve el honor de que me lo atribuyeran inmerecidamente, ¡qué más hubiera querido que haber hecho un documento tan bueno!, pero no, más tarde supe quien había sido el autor, el extraordinario abogado Juan Nájera, quien había sido director jurídico de Nissan. Lamentablemente su trabajo se enfrentó con la barrera de un poder judicial timorato y proclive a las insinuaciones del ejecutivo que resolvió que la constitución era constitucional.

La naturaleza del servicio público y su prestación es un campo amplísimo que, por añadidura, al cambiar las condiciones sociales y políticas, el tipo de servicios y los requerimientos para prestarlos, han propiciado la necesidad de hacer ajustes en la administración pública y en su legislación. Resulta curioso, por ejemplo, que persistiera hasta hace relativamente pocos años, la existencia de un regidor de relojes en el ayuntamiento. La impartición de algunos servicios como por ejemplo la recolección y reciclamiento de la basura da origen en países adelantados, a múltiples empresas de aprovechamiento que requieren una fuerte inversión y un horizonte de algunos años para convertirse en rentable. En Aguascalientes, se ufanan ¡Uf! de seguir enterrando la basura lo que es un procedimiento anticuado, insalubre y contaminador. La cuestión del agua implica un tratamiento técnico y jurídico especial.

Alfredo Reyes sucedió en la presidencia municipal a las administraciones priístas, fue el primer panista en ocupar la presidencia del ayuntamiento de Aguascalientes, la forma en que llegó y lo que encontró en las arcas y en los archivos del ayuntamiento podría ser tema de otra columneja, en cuanto a la concesión, supongo que Reyes fue seducido por el trato, las instalaciones, las promesas y la parafernalia de General des Eau, que era la matriz francesa de la concesionaria y no obstante su postura inicial crítica, terminó renegociando en términos mas favorables para la concesionaria inclusive aumentando el plazo de la concesión.

Quien más quien menos, las administraciones municipales han cuestionado la concesión y cuestionado a la concesionaria. Más de alguno las ha empleado como promesas de campaña, sabido que el problema de agua es un problema muy sensible para nuestra ciudad. En estas mismas páginas un cruzado del agua desde hace muchos años en su columna “Cuando el agua nos alcance”, nos ha ilustrado y nos ha advertido sobre los graves errores que se han cometido y se siguen cometiendo en política hídrica.

La actual presidente municipal no ha sido la excepción. Desde su primera campaña para ocupar la presidencia enarboló como bandera “la concesionaria se va”. Ya transcurrieron varios años y la concesionaria sigue tan campante. Cierto que hay un organismo municipal que cumple una tarea un tanto ambigua y que es una especie de muelle entre el ayuntamiento y la concesionaria, pero cierto también que las críticas se multiplican y no puede ser de otra manera, porque nadie hasta la fecha se ha planteado llevar a cabo una solución, limitándose a administrar las carencias. Es mucho más sencillo trabajar en la fachada, en el maquillaje, en la apariencia, que asumir a fondo el único y verdadero problema que cuestiona la subsistencia de la ciudad.

La actual administración municipal encargó algunos estudios jurídicos, no se decidió por llevarlos adelante. La reforma constitucional abrió una extraordinaria ventana de oportunidad al modificar el artículo cuarto constitucional con lo que cambió la naturaleza del servicio de agua potable considerándolo como un Derecho Humano y estableció la obligación para los gobiernos de ponerla a disposición de la población de manera asequible y accesible, por lo que esa modificación daba la posibilidad de revisar constitucionalmente la pertinencia y legalidad de la concesión, no se aprovechó la posibilidad.

La concesionaria se irá cuando se vaya, cuando se le termine el plazo o cuando deje de ser negocio.

 

(Experto en cochineros.- El presidente de la república se ha quejado repetidas veces, un día sí y otro también, de que los gobiernos anteriores le dejaron un cochinero, siendo esa la razón por la que el gobierno de la 4T no haya podido encauzarse, dando traspiés un día sí y otro también, sin embargo viendo el cochinero en que tiene convertido el servicio público y en particular el de su movimiento de renovación nacional (Morena, nombre que tomó de Raúl Alfonsín en Argentina) podríamos concluir que el experto en crear cochineros es AMLO M.R..)

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