Con las lluvias abundantes que se han presentado en Aguascalientes se tiene prácticamente garantizado el riego de los cultivos a través de los diferentes bordos y presas para este año, destacó el delegado de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, Mario Arturo Santana García.

El representante de la SADER en la entidad comentó que de las 87 mil hectáreas de temporal se han sembrado casi 30 mil en todo el estado, además de que hay mucho forraje que sirve de alimento para el ganado, principalmente para los que andan pastando en los agostaderos.

Resaltó que ante el actual panorama, prácticamente se tiene garantizado el abasto de agua para el riego de los cultivos en el estado para este año, así como para los de temporal y los forrajes para el ganado, resaltando que en esta temporada se cosechan muchos frutales, principalmente la vid, sin embargo, la desventaja es que si llueve bastante, se pueden generar algunos hongos que hacen que baje un poco su precio. “Sí está bien en cantidad, pero en calidad pudiera bajar un poquito para la vid. Es muy buena la lluvia, incluso algunos bordos y presas ya están desbordando agua, lo cual garantiza que se pueda reponer el agua que se está utilizando en el riego”.

Comentó que las consecutivas precipitaciones han permitido que algunos productores pudieran sembrar, en tanto que otros no pueden entrar con sus tractores para poder fumigar o para cosechar, lo cual les genera un problema porque puede haber alguna plaga y por la alta humedad no pueden entrar a controlarla.

Indicó que en el caso de aquellos productores que no pudieron sembrar, toda vez que la fecha límite fue a finales de julio, van a comenzar a enfocarse a los cultivos de invierno tales como la avena y la cebada, los cuales aguantan las posibles heladas tempranas que se pudieran presentar en el estado, además de que tienen la ventaja de que son de ciclo corto. “Estos cultivos son de mayor seguridad porque aguantan el frío, a diferencia del maíz que si se siembra en una semana o más, llega una helada temprana y el maíz no aguanta, pero la avena y la cebada sí”.