Frida Andrade
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-En los primeros seis meses del año, el plazo de financiamiento a 60 meses para comprar un auto nuevo fue el más demandado.
Este plazo representó en los segmento de vehículos subcompactos y compactos 39 y 32 por ciento, respectivamente, dijo en conferencia Guillermo Rosales, director general adjunto de la AMDA.
“Claramente el mercado no está pasando por un buen momento porque vemos cómo los plazos de 36 y 48 meses, que eran los que marcaban el volumen fuerte, han ido transitando a 60 y 72 meses.
“Hoy día tenemos un término de 60 meses que es el rey, el que tiene el mayor volumen”, detalló Gerardo San Román, director de JATO Dynamics en Latinoamérica.
Lo anterior muestra la complicada capacidad de pago que enfrentan los consumidores.
“Eso nos deja ver que cada vez está más diluida la capacidad que tiene la gente para pagar, al menos las mensualidades. Se han venido reforzando planes que siempre han existido ahí”, afirmó San Román.
Los plazos de financiamiento iguales o mayores a 60 meses provoca que los compradores tarden más en adquirir una nueva unidad.
“Si bien (este plazo) nos abre la oportunidad de concretar operaciones en circunstancias comprometidas para los consumidores, da una indicación de que el mercado tardará más tiempo en dar vuelta para que puedan satisfacer su compromiso de pago de crédito y tomar otra vez un crédito para un vehículo nuevo”, detalló Rosales.
El dirigente de la Asociación Mexicana de Distribuidores Automotrices (AMDA) agregó que se puede detectar una variable positiva, pues largos plazos muestran confianza en la economía nacional, en el futuro a los próximos siete años de las instituciones, por ello están dispuestos a correr ese riesgo de largo plazo en el otorgamiento de créditos.
Alrededor de 58 por ciento del total de compras de vehículos nuevos son financiadas por un banco o una financiera de marca, añadió Rosales.
Eric Ramírez, director de Urban Science, destacó que los estados del norte del País tienen una muy alta penetración de financiamiento, lo cual es sano y un poco diferente a lo que se creía.
“Pensaríamos que hacía el norte, con toda la influencia del mercado fronterizo y con toda la presión que tenemos estos días acerca de las importaciones (sobre autos chocolate), que es un mercado mucho más de contado y no”, puntualizó Ramírez.
Incluso, hay entidades como Baja California Norte donde la penetración del financiamiento automotriz es elevada, con hasta 72 por ciento, o en Tamaulipas, que el crédito para una unidad nueva tiene una participación de 77 por ciento, expuso el directivo de Urban Science.