Charlene Domínguez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Los préstamos informales de dinero, aquellos que se dan entre familiares, amigos o conocidos, aumentaron de 34 a 39 por ciento en seis años, de acuerdo con la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).
Ese 39 por ciento significa que las personas que recurrieron a ese tipo de préstamos en el País, que no están regulados o supervisados por alguna entidad del Gobierno y tampoco brindan seguridad a los usuarios, aumentaron de 23.7 a 30.6 millones de 2012 a 2018, reveló la Comisión en su estudio “El crédito en México ¿cómo y en dónde obtiene financiamiento la población adulta?”.
El financiamiento informal también sucede cuando una persona pide dinero prestado en cajas de ahorro del trabajo o de conocidos, incluso casas de empeño que son supervisadas por Profeco, pero no de forma prudencial, como las instituciones bancarias.
El estudio reveló que los hombres acuden más que las mujeres al financiamiento informal, pues la brecha de género en este tipo de préstamos es de 2 puntos porcentuales, donde ellos tienen 40 por ciento y ellas 38 por ciento.
El sobre gasto y la recepción de ingresos de manera mensual (sin importar el monto) son lo que más influye para que las personas busquen el financiamiento informal, pero también influye ser jefe o jefa del hogar y tener contratado ya algún crédito formal.
El financiamiento informal es mayor en localidades rurales que urbanas, ya que en el primer caso la población que acude a este tipo de préstamos es 41 por ciento, y en el segundo, de 37 por ciento.
En cuanto a la condición laboral, se encontró que el porcentaje de personas adultas con financiamiento informal que no estudian ni tienen trabajo fue de 32 por ciento, en tanto que quienes solo estudian, así como quienes tienen trabajo formal fue de 38 por ciento, y el de personas con trabajo informal fue de 44 por ciento, siendo ésta la condición con el mayor porcentaje de financiamiento informal.
El estudio muestra que los cinco estados que tuvieron mayor porcentaje de población adulta con financiamiento en instrumentos informales durante dicho periodo fueron Guerrero con 56 por ciento, Sonora con 48 por ciento, Veracruz con 47 por ciento, Colima con 46 por ciento y Sinaloa con 45 por ciento.
Los préstamos informales se destinan a gastos del hogar como comida, cosas personales o pago de servicios, pues estos tres rubros tuvieron la mayor proporción de quienes reportaron haber dirigido los recursos a estos fines, tanto para las mujeres como para los hombres, con el 39 y 43 por ciento, respectivamente.