Vicente Flores Hernández 
Agencia Reforma

CDMX.- México se ha convertido cada vez más en un destino para los centroamericanos que huyen de la violencia de sus países, y actualmente alberga a unos 78 mil 600 refugiados y solicitantes de asilo, advierte la agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

De acuerdo con su informe anual 2020, el año pasado unas 80 mil personas originarias de El Salvador, Guatemala y Honduras se desplazaron por la fuerza, sumando en total alrededor de 867 mil 800 personas de esos países que se encuentran desplazadas.

“Si bien el destino previsto de las personas que se desplazan desde estos tres países sigue siendo Estados Unidos, algunos se están estableciendo cada vez más en México, y un número mucho menor va al sur, a Costa Rica y Panamá”, advierte el documento que se dará a conocer hoy.

“En los últimos diez años, el desplazamiento desde El Salvador, Guatemala y Honduras se ha multiplicado casi por 50, pasando de 18 mil 400 personas a fines de 2011, a unas 867 mil 800 personas a fines de 2020”, agrega.

Para la ACNUR, las medidas tomadas ante la pandemia de Covid-19 que restringían el movimiento de las personas y cerraron las fronteras internacionales, dejaron pocas opciones para las personas en riesgo en el llamado Triángulo Norte de Centroamérica.

“Las medidas de contención limitaron la capacidad de las personas para huir, agravando su exposición a situaciones de violencia y persecución que han provocado el desplazamiento en estos países”, plantea.

El principal motivo para el desplazamiento de las personas, según la agencia de la ONU, es la violencia, como amenazas de muerte, extorsiones y el reclutamiento forzado por parte de pandillas.

“El ACNUR ha identificado varios grupos de personas, algunos de ellos bastante grandes, que enfrentan graves riesgos en El Salvador, Guatemala y Honduras, estos incluyen niños y jóvenes, mujeres y niñas, personas LGBTIQ+ y cualquier persona que se perciba que infringe las reglas de una pandilla u otro grupo criminal”, sentencia el informe.

“Los niños y adolescentes son especialmente vulnerables a violencia de pandillas y reclutamiento forzoso en estos tres países, y casi la mitad tampoco asiste a la escuela”.

Con su informe 2020, la ACNUR realiza un llamado a los líderes mundiales para fortalecer la paz, la estabilidad y la cooperación, para empezar a revertir la tendencia de casi una década de aumento de los desplazamientos a causa de la violencia y la persecución.

“Detrás de cada número hay una persona forzada a dejar su hogar y una historia de desplazamiento, desarraigo y sufrimiento”, señala Filippo Grandi, Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados.

“Merecen nuestra atención y apoyo, no sólo mediante la ayuda humanitaria, sino también con la búsqueda de soluciones a su difícil situación”.