Claudia Guerrero 
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Porfirio Muñoz Ledo, aspirante a la dirigencia nacional de Morena, aseguró que las acusaciones sobre oportunismo lanzadas por el Presidente Andrés Manuel López Obrador están dirigidas al “grupo de lambiscones” del Canciller Marcelo Ebrard.

En entrevista, el ex presidente de la Cámara de Diputados consideró que el mensaje del Primer Mandatario es contra los arribistas que carecen de principios y que buscan convertir a Morena en el partido del dinero.

“Oportunistas son los que llegaron al final y no digo que necesitan hacer cola, los jóvenes deben progresar, pero vienen por intereses materiales y, lo que es peor, están alimentando muy prematuramente la candidatura presidencial del Canciller Marcelo Ebrard”, aseguró.

“A esos se refiere el Presidente, a los colados, a los que no tienen principios, a los que no tienen siquiera un antecedente de militancia. Llegaron cuando ya teníamos partido, llegaron cuando el suelo ya estaba barrido”.

¿Cuando el Presidente habla de oportunistas, se refiere al grupo de Ebrard?, se le preguntó.

“Se refiere a todos los que les quede el saco, no es el grupo de Marcelo, es el grupo lambiscón de Marcelo”, respondió.

“Lo que está diciendo el Presidente también es que no quiere un partido de lambiscones, porque los lambiscones no son leales”.

Esta mañana, desde Palacio Nacional, el Presidente reventó contra los líderes y aspirantes a la dirigencia nacional de Morena, pidió mandar al carajo a los oportunistas y a los ambiciosos vulgares que sólo buscan un cargo.

Cuestionado al respecto, Muñoz Ledo consideró que las referencias del Mandatario no están dirigidas a su persona.

“Yo diría, con todo respeto al Presidente, que lo que hizo fue separar el grano de la paja, no puede hablar de mí como oportunista, cuando yo lo precedo a él en el movimiento, es obvio que se refiere a otros”, señaló.

“Yo no le llamo jalón de orejas, pero si una advertencia. Oportunismo, no; prontismo, no. Tradición, rectitud, principios, un partido incorruptible y de leales no de lambiscones, eso es lo que está pidiendo el Presidente. Yo estoy en eso, pero soy el único al cual esos adjetivos que no le van”.

El aspirante consideró que Morena es un partido en el que confluyen muchas opiniones, por lo que no se le puede llamar “desbarajuste” al debate interno.

“Que la crítica interna no se confunda con el desbarajuste. Lo que no se vale son las zancadillas, los ataques cotidianos y el despilfarro al que están llegando”,refirió.

“Siento que el Presidente está incómodo porque están creando un enfrentamiento absurdo. Si ya hay un método, bueno o malo, esto debiera ser motivo de debate público no de patadas bajo la mesa y sobre todo no una exhibición de dinero”.

La mano larga
Por otro lado, Muñoz Ledo respondió a las críticas que lanzó ayer su contendiente, Mario Delgado, quien cuestionó si los militantes de Morena quieren a alguien que dirigirá el partido desde un sillón o uno que pueda recorrer el País.

“Es que dicen que yo estoy librando la batalla desde mi biblioteca , pues ¿son analfabetos o qué? Yo les diría que están librando la batalla desde la bóveda de un banco, cabezas huecas y manos largas”, soltó.

El legislador federal denunció que ex funcionarios de la Secretaría de Gobernación han puesto recursos al servicio de la candidatura de Delgado.

En particular se refirió al ex Subsecretario de Gobernación, Ricardo Peralta, quien salió de la Administración federal en agosto pasado.

“(El Presidente) fue muy duro, se había aguantado, ya habían pedido la renuncia del subsecretario de Gobernación, un tal Peralta, que está en un búnker lleno de billetes y de excesos”, sostuvo.

“También pidió la renuncia de una joven que se encargaba del enlace de Gobernación, que se llamaba Jimena, creo, pero que estaba usando todos medios electrónicos y digitales a su alcance para hacerle campaña a mi compañero Mario Delgado”.