Alejandra Mendoza
Agencia Reforma

MONTERREY, NL.- Los restaurantes en el País están apenas sobreviviendo con sólo el 25 por ciento de las ventas que registraron el año pasado, cuando lo que necesitan es alcanzar el 60 por ciento para no tener pérdidas, advirtió Érick Calvillo, socio líder de la Industria de Consumo de la firma Deloitte.
Ante este panorama, dijo, la industria está optando por evaluar sus procesos y reducir al máximo sus gastos.
Entre las medidas de los restauranteros está la de negociar la reducción o el diferimiento de las rentas de sus locales.
Sin embargo, señaló Calvillo, la presión económica podría llevar a los arrendadores a recuperar sus ganancias a corto plazo, por lo que el beneficio de los restauranteros podría terminar pronto.
“En cuanto a la nómina”, señaló, “el sector restaurantero ha tenido que acordar con sus empleados diferentes modalidades de trabajo, con la finalidad de proteger los empleos, por ejemplo: la reducción de salarios, el adelanto de vacaciones e, incluso, la suspensión temporal de actividades.
“No obstante, si se mantiene el bajo consumo en sus establecimientos, muchos negocios se podrían ver forzados a realizar recortes de personal”, apuntó.