Alfredo González 
Agencia Reforma

Monterrey, México.- Pese a la espiral inflacionaria que ocasiona mayores costos al público en bienes y servicios deducibles, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) «olvidó», en algunos casos desde el 2002, subir el tope a las deducciones de impuestos a las que tienen derecho los contribuyentes, cuyo rezago estimado es de un 150 por ciento.

«La inflación registrada en los últimos 22 años es cercana al 150 por ciento, considerando la generada hasta agosto del 2022, y para fines de año los pronósticos indican que esa cifra será rebasada», advirtió Gustavo Leal Cueva, presidente de la firma consultora Fiscalia.

Entre los conceptos deducibles para los contribuyentes cuyos montos máximos para deducir permanecen sin actualizar, generando el pago de mayores impuestos, están los gastos en automóviles, de viaje y colegiaturas.

«Ya no los van a actualizar (el SAT) porque en la iniciativa de Ley de Ingresos para el 2023 ya no viene esa actualización y ese nuevo tope se tendría que haber hecho al presentar esa ley al Congreso, y aunque podría el SAT hacerlo vía Miscelánea (Fiscal) dudo que lo haga», consideró Leal Cueva.

La falta de actualización del tope a las deducciones, sostuvo, provoca que éstas se vean reducidas prácticamente en un 60 por ciento en términos reales (cuando se descuenta la inflación), quedando fuera de proporción respecto de los costos reales actuales de las empresas.

«Las deducciones de impuestos resultan en un 40 por ciento de lo que deberían ser en la actualidad», enfatizó.

El especialista estimó que para lograr actualizar a la realidad actual las deducciones fiscales, el SAT debería hacerlo a una tasa cercana al 150 por ciento.

«Haber omitido la actualización equivale a un incremento en el impuesto a pagar», aseveró.

En materia de gastos de viaje se establecieron cuotas que anteriormente se actualizaban en función de la inflación, pero a partir del 2002 dichas cuotas han quedado congeladas.

«Ninguna disposición de la nueva ley previó su actualización. Lo mismo sucede con el monto máximo permitido para deducir gastos pagados en efectivo».

En el caso de la deducción de los gastos en automóviles, recordó que tenía un tope de 300 mil pesos en el 2003, pero en el 2007 bajó a 175 mil y así se mantiene hasta la fecha.

«En el escenario de actualización más amplio, la cifra tope para deducción de automóviles debería establecerse en, al menos, 426 mil 567.50 pesos, considerando que falta la inflación hasta el 2022», estimó.

Tampoco han sido actualizados los montos deducibles por gastos de colegiaturas desde el 2013, perdiendo así toda proporción.

En el caso de los gastos médicos, el tope sí ha sido variable debido a que se fija en cinco Unidades de Medida y Actualización (UMAs), equivalentes a 31 mil 693.80 pesos, y cada año aumentan con la inflación.

También deberían ser deducibles los gastos médicos hasta por el 15 por ciento del total de los ingresos de una persona.