Benito Jiménez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-La mala racha de Juan Francisco Patrón Sánchez, “El H2”, líder del Cártel de Nayarit o del H2, lo llevó a ofrecer a las autoridades de Estados Unidos y militares de México ubicar a los líderes de otras organizaciones como una forma de pago “para que lo dejaran trabajar”
En las conversaciones interceptadas por la DEA en 2016 entre “El H2” y su subalterno, Daniel Isaac Silva, “El H9”, surgió la idea de recabar datos para “entregar” a Dámaso López Núñez, “El Licenciado”, quien asumió las riendas del Cártel del Sinaloa tras la captura de Joaquín “El Chapo” Guzmán.
“Vamos darles datos del Dámaso, lo que tengamos, hay que empezar a recabar datos”, planteó “El H2”.
De acuerdo con mensajes de BlackBerry entre Patrón y Silva, identificados como “Superman” y “Thor”, el líder del Cártel de Nayarit tenía problemas de ingresos y se le dificultaba pagar las mensualidades al mando militar identificado como “El Padrino”, quien presuntamente era el ex Secretario de la Defensa Nacional en el sexenio pasado, Salvador Cienfuegos, según el expediente que la DEA entregó a las autoridades mexicanas.
“Dígale (a ‘El Padrino’) que no le aseguro acompletarle todo este mes, pero máximo la mitad de lo que quedamos y en unos 15 a 20 días le mando la otra mitad”, dijo “El H2” a su lugarteniente, lo que reveló la crisis en la organización.
“Pero también le mandaré algo al ‘El Padrino’ este mes, lo tengo abandonado, pero como sea en el mes que entra se los acompleto al él, dígale nada más que nos de chanza unos 15 o 20 días y le damos la otra mitad”.
Entre los supuestos apoyos también ventilaron que los militares les facilitaron armas AR-15 y AK-47.
Incluso en una supuesta visita de “El Padrino” a Nayarit, el mando militar daría tres fusiles al subalternos, aunque sin detallar cómo. Al final esa entrega no se concretó, aunque Silva presumió a su jefe que esas armas estaban seguras.

Presión de pago
En la conversación, registrada el 20 de octubre de 2016, el subalterno soltó un supuesto operativo militar en Cacalotán, Sinaloa, para presionar sobre el pago a “El Padrino”.
“Dígale que mañana le resuelvo para no quedarle mal, porque andamos bien gastados, pero de una forma u otra le hacemos el favor”, insistió el capo.
Además, el líder de la organización expuso que no tenía a su gente en Cacalotán.
“Si están viendo gente cerca de Cacalotán, son los ‘Chapos’ y los ‘Mayos’, nada que ver, con nosotros pura gente de los Archivaldos (de Iván Archivaldo Guzmán Salazar, hijo de Joaquín Guzmán Loera) “, soltó.
“El Padrino”, según el operador de “El H2”, presionaba por dinero
“Buenos días, como está, mire, al grano, ya ve que me dijo que ayer, que para la otra semana, yo le dije que está bien, que no hay ningún problema, pero la verdad tengo que dar unas cosas a un personal, dígale que por el amor de Dios y la amistad, que ahí me eche mañana o el sábado muy temprano “, contestó supuestamente el mando militar.
Para” ablandar” al capo, el subalterno le expuso que en una región de Nayarit, cerca de Sinaloa, pondrían una base militar, a menos que no quisiera.
“Pero si le perjudica no la pone”, dijo “El H9” a su patrón, según esa conversación.
“Dice ‘El Padrino’ que usted manda”, comentó el subalterno.
Eso hacia que el líder de la organización otorgara dinero, a cuentagotas, a un supuesto mando militar.