Ayer en el acostumbrado encuentro con los medios, el padre Carlos Alberto Alvarado Quezada, vocero de la Diócesis de Aguascalientes, habló de la “Casa de Obras de Misericordia”, un proyecto encaminado a uno de los sectores más vulnerables de la sociedad: los enfermos en situación terminal.

Este proyecto, se suma a otros de la Iglesia Católica local que ya están en proceso como el Banco de Alimentos –cuya primera piedra fuera colocada en mayo de este año- y la Casa Sacerdotal donde habrán de recibir asilo y atención los sacerdotes de edad avanzada.

Por otro lado, Alvarado Quezada, habló de los cambios de sacerdotes de una parroquia a otra –se han ejecutado más de 50– y de la reacción de los parroquianos o de los mismos ministros. A pesar de que esto suceda, es importante considerar que parte del espíritu del sacerdocio es la obediencia.

Finalmente, el vocero de la Diócesis informó que próximamente, los movimientos de Pastoral de la Salud que existen en varias parroquias encabezarán una campaña de sensibilización y apoyo a enfermos de VIH-Sida, y aseguró que actualmente éste es uno de los grupos que reciben atención integral por parte de la Diócesis. Agregó que la Conferencia del Episcopado Mexicano es desde dónde se ha dado el lineamiento para abordar este tema y que la Iglesia siempre ha sido compasiva y fraternal con quienes padecen esta enfermedad.