César Martínez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-A los migrantes que lleguen a la Ciudad de México el Gobierno federal les ofrecerá empleo.
“Aquí en la Ciudad de México verán instalado al Instituto Nacional de Migración y en la ventanilla siguiente al Servicio Nacional de Empleo, para que todo aquél que esté en el País de manera regular, pueda acceder a una plaza”, dijo el coordinador nacional de Protección Civil, David León.
Explicó que el mismo ofrecimiento se le ha hecho a los casi 12 mil migrantes que han entrado de manera regular por Chiapas.
“Esa es la invitación que se les está haciendo, que puedan encontrar una manera regular de insertarse en la dinámica social y económica”, expresó.
Explicó que el Servicio Nacional de Empleo tiene 80 mil vacantes en todo el País, espacios que no han sido ocupados por mexicanos.
En Chiapas, por ejemplo, los centroamericanos podrían emplear en fincas de plátano, cacao o café.
Agregó que al realizar el registro migratorio quedan asentadas sus habilidades laborales, después se les da una tarjeta de permiso temporal por motivos humanitarios con vigencia de un año, con ella pueden obtener una CURP para conseguir un empleo.
Tras un recorrido por el albergue del Estadio “Palillo”, autoridades capitalinas informaron que en la revisión previa al acceso al recinto que le hacen a los migrantes han encontrado armas y botellas, las cuales están prohibidas.
Hacia las 15:00 horas, 10 autobuses provenientes de Puebla llegaron al estadio “Palillo”, cada uno con alrededor de 45 migrantes a bordo, con lo que el albergue debe resguardar ya a más de mil 500 personas.
Al interior, las gradas lucen vacías, a diferencia de lo ocurrido cuando arribó la primer caravana en noviembre pasado.
En la cancha del estadio hay tres enormes carpas donde duermen los migrantes otras más pequeñas en las que se les brinda atención médica y actividades recreativas para los menores de edad.
Los centroamericanos tienen prohibido fumar o comer dentro del estadio, al igual que no pueden tener música con volumen alto, lo que da al albergue un ambiente más tranquilo que en noviembre pasado.