Luis Alberto Díaz 
Agencia Reforma

Monterrey, México.- En un clamor por la confianza de los empresarios regiomontanos para invertir en México, el Jefe de la Oficina de la Presidencia, Alfonso Romo Garza, se comprometió a actuar como su aliado, su diplomático y su espía dentro del Gobierno federal.

“No tengan duda de que vamos a estar acompañándolos, vamos realmente a fortalecer a México y a fortalecer el consumo interno”, afirmó ante unos mil pequeños empresarios proveedores de la siderúrgica Ternium México.

“Recuerden que tienen un aliado, soy su diplomático, soy su espía”.

Romo pidió a los empresarios a confiar en que el actual Gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador trabaja en pro del capital privado.

Los proyectos de inversión en México, dijo, en un 85 por ciento deberá realizarlos el sector privado como motor de la economía y sólo un 15 por ciento provendrá del Gobierno.

Como muestra del compromiso del Gobierno con la inversión privada, Romo mencionó por la mañana en el evento de Ternium y lo refrendó por la tarde en una comida con inversionistas de Vector Casa de Bolsa la reciente defensa que hizo el Mandatario contra la amenaza de su homólogo estadounidense, Donald Trump, de imponer aranceles escalonados desde 5 por ciento hasta llegar a un 25 por ciento contra las exportaciones mexicanas.

“(El Presidente) sacrificó una gran parte de su popularidad para decir vamos a reaccionar con ecuanimidad, porque hoy es muy importante defender la economía de mercado”, señaló a unos 100 inversionistas reunidos en una comida.

En ambos eventos consideró que la cancelación de las licitaciones para alianzas de Pemex con inversión privada fue un tema aislado relacionado con la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH), muy ajeno al acuerdo de impulso a la inversión que el Gobierno tiene con la cúpula empresarial.

“No se hagan bolas. No es contradictorio. No hay que ver un árbol, hay que ver el bosque, y en el bosque no tengo duda que el sector privado tiene y debe jugar un papel fundamental”, manifestó por la mañana ante los proveedores de Ternium.

En ese foro que la siderúrgica realizó para premiar a sus proveedores y clientes más destacados en la vinculación de su cadena productiva, Romo reconoció que factores como la ola de inseguridad provocan que el costo del capital para las pequeñas empresas sea muy alto, por lo que la confianza será fundamental también en el sector financiero.

“El costo del capital para las Pymes es monstruosamente alto y con las tasas reales de interés, que es el costo del dinero y es la ‘gasolina’ para las empresas, en términos reales somos el tercer país con mayor costo del dinero”.

Ernesto Acevedo, Subsecretario de Industria y Comercio de la Secretaría de Economía, ofreció en el mismo foro apoyos de la dependencia para pequeñas y medianas empresas, aunque acotados a aquellas que canalicen inversiones al aumento en la productividad y la competitividad mediante el desarrollo de software y la innovación.

“Hemos identificado que para generar mayor valor agregado las empresas requieren mayor tecnología, más calidad y financiamiento, acceso al crédito y vinculación con las empresas grandes para que podamos generar más productividad y capacitación”.

Consideró que las empresas formales generan el 77 por ciento del Producto Interno Bruto, pero cerca del 60 por ciento del empleo está en la economía informal.

Máximo Vedoya, presidente ejecutivo de Ternium Global, dijo que su programa ProPyme, que inició en 2006, permitió a la compañía integrar un 80 por ciento de compras nacionales a su operación, cuando a nivel nacional las exportaciones apenas tienen un suministro nacional de 25 por ciento.

“Las Pymes necesitan financiamiento de los programas de Gobierno y facilitarles la vida, que no tengan 186 trámites para pagar impuestos y agilidad en el financiamiento, que les sea fácil ser formales, porque nosotros no podemos comprarle a una empresa informal que no paga impuestos”.