Antonio Baranda
Agencia Reforma

WASHINGTON, EU.-En medio del aumento de la inflación y los precios de los combustibles en Estados Unidos, el Presidente Andrés Manuel López Obrador ofreció ayer a su homólogo Joe Biden gasolina barata en las ciudades fronterizas de México.
Durante su reunión bilateral en el Despacho Oval de la Casa Blanca, López Obrador planteó cinco «asuntos básicos» de cooperación. El primero es apoyar a Estados Unidos con un abasto suficiente de gasolina subsidiada en la frontera, para que ahí se abastezcan estadounidenses.
«Actualmente, ya se está abasteciendo a automovilistas de Estados Unidos en gasolineras ubicadas en las ciudades fronterizas de México, pero podríamos incrementar nuestros inventarios de manera inmediata.
«Nos comprometemos a garantizar al doble el abasto de este combustible, lo cual sería un considerable apoyo. Al día de hoy, la gasolina regular cuesta 4.78 dólares en promedio de este lado de la frontera y en nuestro territorio 3 dólares con 12 centavos», señaló.
López Obrador destacó que, desde que comenzó la crisis energética en el mundo, México ha destinado 72 por ciento de su producción de petróleo crudo y combustóleo de exportación (800 mil barriles diarios) a refinerías de Estados Unidos.
«Asimismo, decidimos permitir, en tanto baja el precio de las gasolinas en Estados Unidos, y ojalá y le aprueben al Congreso su propuesta de bajar el precio, en tanto baja el precio de las gasolinas en Estados Unidos, se ha permitido que estadounidenses que viven cerca de nuestra frontera puedan cargar sus automóviles del lado mexicano a menor precio.
«Quiero aclarar algo y aprovechar para agradecerle. La mayor parte de esta gasolina la estamos produciendo en la refinería de Pemex que usted nos permitió comprar, en Deer Park», agregó junto a Biden.
Como asunto básico número dos, el tabasqueño puso a disposición del Gobierno estadounidense más de mil kilómetros de gasoductos a lo largo de la frontera sur con México, para transportar gas de Texas a Nuevo México, Arizona y California.
De esta manera, precisó López Obrador, Estados Unidos tendría capacidad de generar hasta 750 megawatts adicionales y abastecer en esa zona del país a alrededor de 3 millones de personas.

Más verde y limpia
El comunicado conjunto emitido por ambos gobiernos horas después del encuentro en la Casa Blanca, no aborda temas ni incluye acuerdos específicos relacionados con estos ofrecimientos de López Obrador en materia energética.
Se limita a reiterar que enfocarán sus esfuerzos en desarrollar soluciones climáticas y renovables, así como en promover un clima de negocios que promueva una América del Norte más verde y limpia.
López Obrador, además, ofreció la suspensión de aranceles para otros productos y la eliminación de trámites «tediosos» relacionados con el comercio de alimentos, a fin de aminorar los precios a los consumidores en ambos países.
Asimismo, iniciar un plan de inversión pública y pública entre los dos países para producir bienes que fortalezcan los dos mercados y se eviten importaciones de otras regiones o continentes.
«Seguiremos produciendo petróleo en tanto se consuma la transición energética. Se establecerá con inversionistas estadounidenses plantas de licuefacción de gas, de fertilizantes y se continuará impulsando la creación de parques solares en el estado de Sonora y otros estados fronterizos.
«Con el respaldo de termoeléctricas y el tendido de líneas de transmisión para producir energía en el mercado interno y exportar a estados vecinos de la Unión Americana, como Texas, Nuevo México, Arizona y California», indicó.