Nallely Hernández
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- El comentario del Presidente Andrés Manuel López Obrador de que las constructoras fueron buenas para el “influyentismo y para robar” durante el periodo neoliberal, son ofensivos para todo el gremio.
Así lo aseguró en entrevista Eduardo Ramírez Leal, presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC).
Añadió que dichas acusaciones, realizadas el fin de semana en Zacatecas, son infundadas.
“Está (el Presidente López Obrador) ofendiendo a una industria, a una profesión que ha estado comprometida. El malestar de los constructores es mucho; la ofensa no está justificada.
“Es como decir que todos los que son ingenieros y arquitectos son sinvergüenzas, o que todos los políticos lo son. No podemos estigmatizar”, expresó.
El representante de cerca de 12 mil empresas constructoras del País recordó que desde la misma CMIC se han hecho denuncias sobre actos de corrupción por extorsiones para el inicio de obras o licitaciones amañadas, de las cuales ya está enterada la Secretaría de la Función Pública (SFP) y la Comisión de Infraestructura de la Cámara de Diputados.
“Ha habido constructoras que son promovidas por los mismos funcionarios públicos, en diferentes periodos, y esos son lo que precisamente han hecho en algún momento parecer a la industria de la construcción como un enemigo del País”, declaró Ramírez Leal.
Recordó que la Cámara cuenta con mecanismos de denuncia anónima para evitar represalias, las cuales se notifican a las autoridades correspondientes.
Consideró necesario que el Presidente haga público cualquier hecho si tiene la información y que interponga las denuncias correspondientes.