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Agencia Reforma

MONTERREY, NL.-El «apagón» de Facebook, Instagram y WhatsApp de este lunes quizá te obligó a recuperar viejos hábitos: hacer una llamada telefónica o incluso ¡mandar un mensaje SMS!
Si los números no mienten, nadie resintió el golpe como los millennials.
Y es que la también llamada Generación Y odia hablar por teléfono, revela una encuesta de la empresa BankMyCell dedicada a la compra-venta de aparatos electrónicos, que este año levantó la información de más de mil 200 estadounidenses.
De acuerdo con los datos, 75 por ciento de los consultados, todos millennials entre los 22 y los 37 años de edad, evita contestar el celular por considerar que las llamadas consumen demasiado tiempo.
«No tienes manera de saber si la llamada te tomará minutos u horas. Los millennials quieren comunicarse rápidamente y obtener respuestas directas», indica el documento de BankMyCell escrito por su CEO, Ash Turner.
Además, el 63 por ciento admitió usar la excusa «no escuché el timbre» para disculparse por no atender, seguido por el 12 por ciento que culpa la mala señal, el 9 por ciento que aplica la típica «estaba en junta» y el 6 por ciento que indica «estaba manejando».
Esto no significa que la Generación Y mande al buzón de voz a todas las personas: sólo el 11 por ciento dijo ignorar las llamadas de sus parejas, seguido por el 14 por ciento que evita las de los jefes.
¿Los más afectados por el ghosting telefónico? Los amigos: el 29 por ciento de los encuestados dijo ignorar las llamadas de amistades, seguido por el 25 por ciento que deja pasar las llamadas de familiares.
Atender o utilizar el teléfono también es una experiencia estresante para los millennials: el 81 por ciento de los encuestados señaló que necesita «agarrar valor» antes de marcar un número.
«Al analizar esto puedes ver por qué la gente opta esconderse detrás de los mails y los mensajes. (Los millennials pueden creer): ‘¿diré algo mal o diré una cosa equivocada?'», concluye BankMyCell.
«Cuando hablas por teléfono te sientes vulnerable porque tienes menos tiempo para comunicar profesionalmente tu opinión o articular una respuesta».
Desafortunadamente, concluye, si la gente no vence el miedo y usa la tecnología para esconderse, corre el riesgo de no desarrollar su habilidad comunicativa.