Cecilia de Santos Velasco

El gobernador Martín Orozco Sandoval, a ocho días de concluir su mandato, afirmó estar preparado para marcharse a partir del 1 de octubre, porque ha vivido seis años a un ritmo impresionante, con una dinámica de trabajo muy fuerte, y luego se regresa a nada, motivo por el cual hay que prepararse mental y anímicamente.

“Me gustaría ser recordado por la cercanía y la sencillez que tuve con la ciudadanía y los diferentes sectores, ciertamente las obras ahí quedan para Aguascalientes, aunque después se olvide quién las ejecutó. Pero lo más importante es el papel de la sociedad civil que se involucra con el Gobierno y ayuda a generar resultados”, comentó.

Sin embargo, aclaró que el trabajo de esta administración no concluye antes del 30 de septiembre, fenece hasta que entregue la batuta a la gobernadora electa, “y ciertamente siento nostalgia y es algo normal, y las estrellitas que se pudieron ganar ahí quedan como ocurrió en materia de seguridad pública, pero esto fue por un trabajo en equipo con las corporaciones policiacas y militares”.

En charla con El Heraldo, el mandatario calificó su gestión como de mucho trabajo, con dos posturas que lo llevaron a hacer movimientos y cambios rápidos para planear con miras a un largo, mediano y corto plazo, teniendo claras las metas a conquistar en cada etapa. Para ello se hicieron muchos ajustes dentro del Gabinete para sacar los proyectos.

Gracias a su profesión de contaduría pública, dijo que pudo planear muy bien el aspecto financiero, aplicar una disciplina administrativa, tal y como ocurre en cualquier empresa.

Luego, comentó que algunos momentos que trajeron retos fueron la llegada del presidente Andrés Manuel López Obrador al cancelar recursos federales extraordinarios que sumaban entre 500 y 1,000 millones de pesos anuales, la desaparición de los fideicomisos y los gastos catastróficos.

El segundo momento complicado fue la pandemia que provocó un replanteamiento de todo y atender una diversidad de necesidades fuertes, empezando en el sector salud con medicamentos, estudios, camas censables, y luego se reajustó todo para apoyar a la economía local.

“No me gustaría que me recuerden como el gobernador Martín Orozco, el de la pandemia del 2020, mejor como el que rescató las Tres Centurias, o bien el que entregó el libramiento carretero poniente de la ciudad capital o el que puso en operación el Hospital Miguel Hidalgo y que salvó a Aguascalientes para la atención sanitaria de la pandemia por el COVID-19”, expresó.

Al referirse a su esposa Yolanda Ramírez, también presidenta del DIF Estatal, dijo que siempre supo anteponer a la familia y mantenerla unida, sin desatender el Sistema Estatal para el Desarrollo de la Familia, esto porque es ordenada y disciplinada. “Y en la relación conmigo siempre me ha apoyado incondicionalmente, y este estilo de vida se refleja hacia los ojos de los demás”, concretó.