Salvador Rodríguez López

“Las cosas claras y el chocolate espeso” es una locución europea que en algún momento se trasladó a América y ha tomado residencia al grado que es de uso corriente cuando se exige que el interlocutor diga o haga sin ambages lo que pretende, sin ocultar nada.

Es el caso del Impuesto Sobre la Nómina (ISN), que desde su aplicación ha sido motivo de controversia, al manejarse con opacidad y que en algunos casos autorizándose préstamos a quienes no habían aportado un solo peso, ni su actividad tenía que ver con el objetivo central de estos recursos.

Es un asunto que ha estado sobre el mostrador desde su mención y posterior autorización, en tiempos del gobernador Luis Armando Reynoso Femat. La mayoría de los empresarios no estaban de acuerdo al considerar que ya eran demasiados gravámenes como para que viniera otro a nivel local, pero la maquinaria de la LIX Legislatura local, dominada por el Partido Acción Nacional, logró sacar adelante este propósito.

Como anticiparon varios de los inconformes, al paso del tiempo se han utilizado esos recursos para distintos propósitos, inclusive para apadrinar una película y cuyo empréstito no se supo si fue recuperado.

De nueva cuenta el tema está a discusión, luego de que el secretario de Finanzas Estatal, Jaime González, propuso dentro del Presupuesto de Egresos y Ley de Ingresos 2020 un aumento en las tasas del ISN “para compensar recortes presupuestales de la Federación”, que pasaría de 2 a 2.5%, lo que se calcula permitirá recaudar 250 millones de pesos más que en el presente año “y que se etiquetará para seguridad pública y el sistema de financiamiento empresarial en partes iguales”.

Cabe recordar que el propósito inicial del ISN fue crear una bolsa para apoyar a los aportadores y no sólo a los empresarios, porque también son sujetos obligados instituciones de educación privada – desde jardín de niños hasta universidades -, firmas editoriales, talleres mecánicos, imprentas, etc., puesto que la ley abarca a todos los que tienen trabajadores sin importar el giro ni el rendimiento.

Al paso de los años poco se ha dado a conocer de cuánto se recaba y a quién se otorga los créditos, si este fue recuperado en su totalidad o sólo una parte, o que se dio por perdido y si se ha presentado una denuncia en contra de quien se negó a pagar.

Sobre este punto, el abogado Lorenzo Rodríguez Gallardo recuerda que el ISN nació para impulsar el desarrollo económico, pero ha habido fugas de dinero, financiamiento para amigos y familiares de funcionarios y fondos no recuperados “de tal manera que si viene una mayor carga para los empleadores y está justificada, se debe y se puede pagar, pero con esa exigencia de la empresa respecto del destino que tendrán los recursos”.

Recalcó que se requiere saber de su destino, porque aún cuando “el gobierno ya calculó cuánto va a ingresar y a dónde se va a ir, pero qué se puede esperar de autoridades ejecutivas y legislativas que han desatendido la carencia del Órgano Superior de Fiscalización, precisamente para revisar el adecuado manejo de cada peso. De qué sirve presentar presupuestos y leyes de ingresos, si el único órgano que existe para revisar el tema continúa descabezado”, por lo que la opacidad se convierte en una norma.

Aunque hace algunos años se mencionó Con Usted, de nueva cuenta hay que hacerlo: la única manera de acabar con esa vaguedad es que antes del próximo uno de enero esté constituido un organismo externo que revise ingreso y destino de los recursos del ISN y que por lo menos cada bimestre dé un informe público para que todos los contribuyentes estén al tanto de cómo se maneja el citado gravamen, de otra manera seguirá el revoloteo social.

HACER CHANGUITOS

Una costumbre que viene de quién sabe dónde y tampoco se sabe cómo y porqué surgió, es cruzar los dedos índice y medio para atraer la suerte y pronunciar las palabras mágicas “chango, changuito, que se haga realidad lo que quiero”, algo que sería bueno que hiciera el mayor número posible de trabajadores para que se logre la construcción de dos nuevos hospitales y una clínica del Seguro Social.

Lo anterior en función de la declaración del máximo dirigente obrero en la entidad, José Alfredo González González, al señalar que el IMSS solicitará la donación de los terrenos correspondientes  ante el gobierno del estado o los municipios de Aguascalientes y Pabellón de Arteaga.

A través de este espacio se ha manifestado que hace falta un cuarto hospital general, en virtud del crecimiento acelerado de afiliados al Instituto, ya que en las actuales condiciones empieza a haber una saturación en los dos que hay en la capital y el de Jesús María, por lo que es el momento de tramitar la partida que se requiere, pero el líder de la Federación de Trabajadores de Aguascalientes (FTA) fue más allá, al mencionar que en la ciudad se erigirá uno con 266 camas y otro en Pabellón de Arteaga con 99 camas, al mismo tiempo una clínica de primer nivel en la misma capital.

Podría decirse que la noticia es demasiado agradable para que sea real, pero con datos tan precisos tiene que ser cierta, ya que al ser miembro del consejo consultivo local del IMSS, José Alfredo González está enterado del procedimiento en marcha.

De cumplirse ese propósito se estará cumpliendo con lo que dispone la Organización Mundial de Salud (OMS), de que esta entidad tenga una cama de hospital por cada mil habitantes, y no la media cama que es actualmente, por lo que hasta cierto punto es “normal” que parte de los pacientes de nuevo ingreso estén sobre camillas en los pasillos, mientras se desocupa una cama.

Fue tal la seguridad en la explicación que dio el líder de la filial cetemista que habló de lugares y número de camas, sólo faltó conocer la inversión y los sitios precisos en que se construirán esos espacios sanitarios. En el caso de la ciudad capital podría ser al oriente, ante el acrecentamiento de habitantes, o al sur que se desarrolla a pasos agigantados.

Mientras se conocen los detalles del programa, habrá que hacer changuitos para que no se atraviese algún imponderable, como ocurrió por varios años con el Hospital General de Zona Número 3 (HGZ-3), que pese a que el recurso estaba etiquetado, de última hora había un huracán, un sismo, o alguna otra circunstancia imprevisible que obligaba al aplazamiento, por lo que ojalá en el paquete económico del IMSS esté incluida su aplicación y empiece a hacerse ya los trámites para la donación de los predios.

SER REALISTAS.

Aunque el que mucho pide algo obtiene, difícilmente la Benemérita Universidad Autónoma de Aguascalientes (BUAA) otorgará un aumento salarial de 18% que pide la Asociación de Catedráticos e Investigadores (ACIUAA), que podría quedar entre 3.5 y 4.5%. Por método los líderes sindicales despiertan falsas expectativas entre sus representados, al solicitar un incremento que de antemano saben que no se concederá y menos ahora, en que las instituciones de educación pública superior están luchando porque la Federación les asigne en 2020, al menos, la misma cantidad del presente año. Auque la máxima casa de estudios no tiene problemas financieros debe ser sumamente cuidadosa con el egreso, como única vía de evitar que suceda lo que en otras partes del país, donde batallan para el pago de la nómina y adelantan que no tienen para el aguinaldo y otras obligaciones contractuales y de ley, salvo que el gobierno les autorice una partida extra. De ninguna manera se está descubriendo el agua tibia con mencionar que se debe ser cautos en las relaciones obrero-patronales y más tratándose de recursos económicos, por lo que es importante hacerlo todo en su justa dimensión.

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