El presidente de la República y la mayoría de los gobernadores firmaron un pacto que los obliga a cumplir lo que por ley está exigido. Sólo en México ocurre este tipo de chuscadas que son parte del arcaísmo político con el que se busca demostrar una unidad republicana que está muy lejos de ser real.

El acuerdo fue que el mandatario nacional y los estatales se comprometen a no interferir ni entorpecer el proceso electoral en marcha, lo que supone que dejarán al libre juego a los partidos y sus candidatos, sin embargo la norma comicial es muy clara en este sentido, al disponer lo que no puede hacer la autoridad y ningún empleado público, disposición que se debe cumplir puntualmente sin necesidad de un convenio de buena voluntad. Aquí no se trata de si están dispuestos o no a obedecer, el precepto señala obligaciones y también sanciones, de manera que lo registrado en Palacio Nacional no pasa de ser un acto extravagante más de los tantos que se llevan a cabo todos los días en ese lugar.

El acto fue a puerta cerrada y sin intercambio de impresiones entre los concurrentes, por consiguiente fue algo irrelevante, cuando de lo que está urgido el país es de una reunión con los mismos asistentes para que determinen acciones en materia económica y de seguridad. La negativa sistemática del Gobierno Federal de atender los justos reclamos de los medianos, pequeños y microempresarios que les permita enfrentar las condiciones tan difíciles en que los sumió la pandemia, es algo que no tiene lógica.

Tampoco se entiende que mientras el baño de sangre continúa en varias partes del país, desde el más alto nivel se dediquen a pelear con molinos de viento y buscando culpables en el pasado, cuando lo que demandan los mexicanos son soluciones a quienes actualmente ostentan el poder.

Entre los asistentes a la mesa palaciega estuvieron varios gobernadores que forman parte de la Alianza Federalista, avalando con su presencia lo que se propuso el anfitrión y aunque al salir dijeron que acudieron sólo a ratificar su compromiso con la democracia, de cualquier manera acreditaron lo que planteó el convocante, que por cierto es el que menos respeta la ley, ya que él sigue arremetiendo todos los días en contra de los “conservadores”, englobando en ello a todos los que están de desacuerdo con su forma de pensar y actuar.

Tan irrelevante fue el conversatorio que la opinión pública estuvo más atenta en saber si asistiría el gobernador de Tamaulipas, que sí acudió, en virtud de las arremetidas que hay en su contra por presunto enriquecimiento ilícito, lo que define la importancia que se le dio de lo que se iba a tratar entre cuatro paredes.

SÍ PERO NO

Una imprecisión se vivirá a partir de este día y hasta el domingo próximo, al esperarse un número importante de turistas que dinamicen los sectores hotelero y restaurantero, y al mismo tiempo se pide a los aguascalentenses que la Semana Santa la vivan en casa para evitar la propagación del coronavirus.

Naturalmente que la llamada “industria sin chimeneas” está urgida de tener clientela, por lo que esperan con enorme expectativa estos días de asueto luego de los meses tan difíciles que han enfrentado y es ahora cuando se abre la posibilidad de tener un ingreso.

El gobernador Martín Orozco Sandoval instruyó a los titulares de varias dependencias para que fortalezcan las acciones a su cargo, principalmente las medidas sanitarias, por lo que la Secretaría de Turismo reforzará los protocolos en los principales lugares que permitan preservar la salud de los visitantes y el personal que los atienda. El titular de esa oficina, Marco Aurelio Hernández, estableció que se espera una afluencia de visitantes, buscando armonizar su presencia con el cuidado a la salud, fundamentalmente porque su presencia significa una bocanada de oxígeno para el sector de servicios.

El funcionario reiteró que no se prevén cierres, esto a cambio de que los mismos empresarios se encarguen de vigilar que sus negocios cumplan las exigencias sanitarias que se requieren, asimismo en los pueblos mágicos, como San José de Gracia, Asientos y Calvillo, se les hizo saber que hoteles, restaurantes y los demás establecimientos comerciales operarán al 50% de su aforo y en lo que se refiere a las actividades religiosas de los Días Santos, se realizarán de manera virtual para evitar aglomeraciones.

Al mismo tiempo, Marco Aurelio Hernández invitó a la sociedad en general a conocer lo que ofrecen los barrios tradicionales de la ciudad capital y de cada uno de los municipios, al igual que los museos, parques naturales, centros acuáticos, templos, palacios de Gobierno y Municipal, mercados y otros espacios que cuentan con un atractivo.

Por su parte, el jefe de Prestaciones Médicas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), José de Jesús Chávez Martínez, exhortó a los habitantes en general a romper las cadenas del contagio del COVID-19 a través de concentrarse en casa y vivir estos días sólo con los que habiten en la misma casa, dedicándose a seguir los ritos de la Semana Mayor en los medios electrónicos y en las plataformas digitales. Sugiere que en lo posible eviten salir a la calle y tampoco acudan a los templos para seguir las ceremonias, que por cierto serán con una participación muy limitada, de manera que pueden hacerlo desde su hogar y así no exponerse a contagiarse, reiterando que al andar en la vía pública puede ser un agente transmisor del virus o ser infectado, por lo que es preferible no exponerse.

En caso de andar en la vía pública es indispensable utilizar en todo momento la mascarilla que cubra boca y nariz, además de llevar consigo un envase de bolsillo con gel antibacterial y así higienizarse cuantas veces sea necesario y recordar que la sana distancia de metro y medio es indispensable para impedir la transmisión.

SITUACIÓN CRÍTICA

En condiciones difíciles se desempeña el trabajo en las plantas ensambladoras de automóviles, ya que cuando apenas empezaba a encauzarse la producción volvió a malograrse por la proveeduría de autopartes plásticos y componentes eléctricos, lo que obligó a un paro de labores en la Planta A-1 y en la siguiente semana será la Planta A-2.

Es un problema internacional, tan es así que la armadora General Motors alargó los recortes de producción en Norteamérica debido a la escasez de chips semiconductores, lo que llevó al paro de labores en las plantas de Missouri y de Michigan por dos semanas, a partir del 29 de marzo.

En Aguascalientes, el líder sindical Rogelio Padilla de León señaló que Nissan ha trabajado con el 30% del personal, mientras que el área de producción fue suspendida completamente por falta de suministros plásticos y dispositivos eléctricos. Quienes siguen laborando se dedican a tareas de mantenimiento o reacomodo de maquinaria.

Consideró el dirigente gremial que la contracción del mercado automotriz ha perjudicado y a lo que se suma que no fluye de manera adecuada la entrega de partes y componentes, hecho que llevó a la suspensión de actividades en Nissan 1 y los próximos días en Nissan 2, lo que sin embargo no daña el ingreso de los trabajadores.

El problema radica en que la empresa proveedora de componentes ha reducido su labor en Asia, impactando a la industria automotriz en general, aunque Honda, General Motors y Toyota han sido más dañadas que Nissan, por lo que se espera que para abril todo se regularice y termine con esta situación.

IMPOTENCIA

Un sentimiento de consternación existe en el Gobierno del Estado ante la imposibilidad de intervenir manifiestamente en el programa nacional de vacunación contra el coronavirus, al considerar que tiene la capacidad para que 20 mil personas reciban diariamente el inmunizante y no puede aplicarlo por dos razones muy poderosas: que la Federación suministra los lotes a cuenta-gotas y que se está haciendo costumbre en los responsables directos el no informar con oportunidad sobre el número de inóculos para evitar que los interesados estén inútilmente en las filas.

Se ha insistido que se avise con anticipación con cuántas vacunas se cuenta en cada módulo y que se entreguen las fichas conforme arriben los interesados, de manera que una vez agotadas las citadas fichas se indique que ya no hay para que los demás se retiren.

Los convocados son personas de 60 años y más y el día y el orden es según la letra del primer apellido, con lo que se esperaba que no hubiera problema, sin embargo los encargados no toman en cuenta las cifras de adultos mayores que tiene el INEGI, por lo que el minúsculo suministro no alcanza para todos.

Además, la agilidad para llevar a cabo la tarea depende de lo que se haga, fue el caso de la alcaldía de Coyoacán en la Ciudad de México, que utilizó personal médico y enfermeras para llevar a cabo la actividad, y demostró que si son profesionales de la medicina los que se comisionen saldrá todo más ágil.

Aquí, en la capital del estado, se volvió a caer en el mismo bache que en los demás municipios, por lo que entre la desesperación, la frustración y el enojo en un número considerable que no alcanzó la atención se llevaron a cabo las jornadas, retirándose a sus hogares sin haber recibido el líquido, aunque eso sí, con la promesa que en cuanto llegue el nuevo lote se les avisará.

Cuando se informó que había sólo 6 mil vacunas para cuatro módulos y que serían repartidas en dos fechas, provocó que hubiera quienes llegaron una noche anterior o en la madrugada para tener la posibilidad de ingresar al área de inyección. Quienes llevaron una silla pudieron sobrellevar las horas, pero para otros fue un auténtico martirio permanecer de pie no habiendo otra opción que soportar las condiciones.

El representante del Gobierno Federal afirmó que “se seguirán haciendo todos los esfuerzos para evitar aglomeraciones e incomodidades”, esfuerzos que no parecen ser suficientes y peor aun que no haya aprendido de lo ocurrido desde que empezó esta campaña, por lo que todo se reduce a simples propósitos que en nada remedian las circunstancias que deben aguantar los mayores para recibir el agente patógeno.

Ciertamente, existe capacidad para atender a 20 mil personas por día pero el recelo, la rivalidad y el antagonismo evitan cumplir con esta labor, lo que perjudica enormemente al pueblo que dicen servir.

JUEGO SINIESTRO

Este fin de mes se conocerá el aumento que habrá a las tarifas del transporte urbano, taxis y “combis”, por lo que a estas alturas la autorización ya está lista y se dará a conocer con un mensaje lacrimógeno sobre lo triste que está el Gobierno con hacerlo, pero al mismo tiempo expresará su confianza de que habrá una “mejora sustancial” en el servicio, lo que naturalmente es para salir del paso.

Una costumbre que tiene más de 70 años en vigencia es que los concesionarios presenten una solicitud que sale de toda proporción, como en este caso en que los urbaneros piden un incremento de 70%, los taxistas entre el 40 y 60% y los “combistas” de 23%, lo que da margen para que la autoridad asegure la “imposibilidad” de otorgarla, por lo que rebaja los porcentajes para que quede como estaba previsto de antemano.

En el medio oficial saben que los usuarios dirán “qué bueno que no les dieron lo que pedían”, por lo que pagarán menos y a final de cuentas es justamente lo que estaba previsto desde un principio, aunque eso sí, se volverá a decir que el compromiso de los concesionarios es mejorar el servicio y el Gobierno reiterará que ahora sí habrá una vigilancia muy estricta para que se cumplan los acuerdos y se demuestre una corrección y todo aquello que se repite cada vez que hay este tipo de acuerdos, acompañados de mucho bla, bla, bla. Así ha sido desde que María Canica andaba en estos ambientes y que no cambia porque el pueblo no tiene quién lo represente y sobre todo que defienda sus intereses.