Ana Silvia Lozano Galindo

A partir de ayer entró en vigor la Norma Oficial Mexicana 035, que establece una serie de atenciones de los patrones hacia los trabajadores ante riesgos de trabajo como el estrés, la ansiedad y el desequilibrio del sueño.

Si bien su cumplimiento será obligatorio a partir de octubre del 2020, la NOM 035 adquiere vigencia desde ahora con la intención de identificar, analizar, prevenir y atender estos riesgos.

Igualmente, con la finalidad de que cada empresa se involucre de tal manera que promueva un entorno organizacional que sea favorable en los centros de trabajo, para el conjunto de su personal y en función de las labores que cada grupo lleva a cabo.

El documento establece que, entre otros, un factor de riesgo psicosocial es aquel que pueda generar algún trastorno de ansiedad en el trabajador, no orgánico del ciclo sueño-vigilia y de estrés agudo o grave, así como de adaptación. Esto, siempre y cuando sea derivado de la naturaleza de las funciones del trabajo en el que se desempeña, el tipo de jornada que le corresponde cumplir, así como la exposición a acontecimientos.

En este sentido, la NOM 035 publicada en el Diario Oficial de la Federación el pasado 23 de octubre del 2018, cataloga entre este tipo de eventualidades, aquellas que sean traumáticas severas, que estén relacionadas con actos de violencia laboral al trabajador o por el trabajo desarrollado.

En ese contexto, la norma establece como obligaciones para los patrones, que la empresa tenga a disposición una política clara y específica de carácter preventivo de todo riesgo psicosocial.

Además, detectar e identificar a cabalidad a los trabajadores que fueron sujetos a los acontecimientos traumáticos severos referidos, y los canalice de manera adecuada para su atención oportuna y profesional.

Una tercera obligación es que el patrón difunda y proporcione información al conjunto de su plantilla laboral, sobre la política preventiva de la empresa sobre riesgos psicosociales y la manera de hacerla valer.