Salvador Rodríguez López

Aunque las autoridades del Sector Salud determinaron que los mexicanos deben permanecer en casa hasta el 30 de abril, a mediados de este mes tiene que haber un análisis sobre los avances que se tenga sobre el control del virus y en base a su resultado pueda definirse si es procedente que se reanuden parte de las actividades productivas.
Cada día que pasa en la inacción, negocios y empresas de todo tamaño sufren pérdidas económicas que tardarán en recuperar, por lo que si se considera que algunos de los giros no son peligrosos y basta con que cumplan las recomendaciones de higiene, es posible que se les autorice reanudar sus labores.
Todo mundo está consciente que debe haber acciones muy firmes para combatir el germen y evitar su propagación, pero también tiene que haber flexibilidad con las firmas y los trabajos en donde el contacto con los demás es mínimo, ya que al suponer que con todos hay una relación directa ha generado la paralización de labores en donde sí puede ocuparse.
Además, pese a la reticencia del gobierno federal y a su abierto rechazo a respaldar al sector privado, el especialista en economía Gerardo Sánchez Herrera consideró necesario que se logre un acuerdo entre ambas partes para evitar mayores daños a las empresas y al mismo tiempo sea un respaldo a los trabajadores, que requieren tener la seguridad que no perderán su empleo.
Entre los puntos que podría tratarse en un convenio manejó la reducción del Impuesto Sobre la Renta (ISR), que no haya cobro de hipotecas atrasadas, ni cobro de intereses moratorios, asimismo que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) de oportunidad a las personas físicas de presentar su declaración anual hasta el 30 de junio y que el Infonavit brinde apoyo con seis meses de gracia en caso de desempleo de los afiliados.
Es incuestionable que la economía mexicana pasa por un muy mal momento, por lo que tiene que haber tolerancia de la autoridad hacendaria en el cobro de gabelas, como única vía de que las empresas logren salir adelante, de no ser así y una vez que pase la pandemia “va a haber pérdidas terribles”, advirtió Sánchez Herrera, por lo que es importante que el gobierno federal “apoye a la población y a los empresarios”.
Es algo que se ha entendido en la mayoría de los países, al destinar inversiones multimillonarias para evitar que el aparato productivo sufra un retroceso que podría ser muy agudo por un tiempo, puesto que de su estabilidad dependen millones de empleos y la fortaleza de la vida diaria, lo que ojalá se comprenda a la mayor brevedad en los altos niveles del país.
De no reaccionar la Federación hay temores fundados que se registre una caída en la economía nacional, como ya se observa en China, que de tener un crecimiento hasta de 7% se estima que este año llegará a 2%, situación que podría impactar a México por el papel que juega China en la economía mundial, reduciéndose el intercambio comercial entre ambos países y que los capitalistas chinos entren en un impasse respecto a las inversiones que tenían previstas en México.
Son varios los aspectos que deben atenderse para evitar la asfixia de la vida productiva mexicana, que depende de los apoyos que reciba para no retroceder, que es hoy por hoy uno de los mayores peligros que existe.

EVITARON EL “SABADAZO”

Quisieron aprovechar el momento dramático que se vive por la presencia de la toxina para lograr un incremento en las tarifas del transporte público, pero las peticiones fueron rechazadas por las autoridades al considerar que no puede darle otro golpe a la de por sí perjudicada economía social.
La situación que se registra coincidió con lo que dispone la ley, que a más tardar el 31 de marzo debería entrar en vigor las nuevas tarifas, por lo que en estricto apego debió haber sido así, sin embargo en el gobierno del estado, a través de la coordinación de movilidad, no se animó a dar ese paso y prefirió dejarlo para el año próximo.
De manera particular los concesionarios del transporte urbano pretendían que la tarifa general fuera de 11 pesos, en lugar de los 9.50 actuales, lo que de haberse autorizado habría significado dos aumentos en cuatro meses que habría acabado de pulverizar el ingreso familiar.
Después de que el titular de movilidad se convirtió en intermediario de los prestadores de ese servicio, al señalar que había razones para autorizar el alza en función de la depreciación del peso frente al dólar y que todas las refacciones se compran a precios de la moneda estadounidense, pero alguien lo hizo recapacitar y reculó, al señalar ahora que después de un concienzudo análisis se llegó a la conclusión que todo seguirá igual.
En las mismas condiciones quedaron los taxis con 13.50 pesos de banderazo y 90 centavos por cada 250 metros recorridos, o por 60 segundos caídos, mientras que en las “combis” se mantienen la tarifa por kilómetro recorrido en 9 pesos y de 98 y 53 centavos en sus rangos más amplios por kilómetro alcanzado.
Lo adoptado fue la mejor decisión porque no obstante que parte de los trabajadores, empleados del sector comercio y amas de casa – que son los que más utilizan el transporte colectivo – están recluidos en sus hogares, siguen paso a paso las noticias de los distintos ámbitos y en este caso había especial interés por conocer en qué quedaba el acuerdo, que de haberse adoptado algo contrario al interés general habrían producido protestas, con todo y las recomendaciones de no andar en la vía pública.
La principal razón que hay para oponerse es que sigue habiendo deficiencias muy notorias, principalmente falta de respeto en los horarios previstos en cada paradero, incumplimiento de las “vueltas” y que hay rutas con sobrecarga de usuarios, principalmente en las mañanas, tachas que heredó ATUSA al “moderno” servicio, cuyos titulares se esfuerzan por prometer que habrá un cambio, por ello, desde que empezó a hablarse de la demanda de los camioneros hubo resistencia y que aún con la cuarentena no decrece.

SE REFUERZAN

Vale más prevenir que lamentar, por lo que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ha sido dotado de lo necesario para atender los casos de afiliados y derechohabientes que deba atender en la etapa crítica de la infección, haciéndose ajustes en los centros hospitalarios. Es importante remarcarlo porque al ser la institución que atiende al mayor número de aguascalentenses debe contar con lo necesario. Al comentar el trabajo que sobre el particular se hace, el líder de la Sección XXI del SNTSS, Arturo Rodríguez, dijo que en los hospitales generales 1 y 2 se tiene lo necesario para enfrentar cualquier eventualidad, contándose con el equipo adecuado para el personal y los propios enfermos, así como secciones especiales para su internamiento. De manera paralela hay movimientos administrativos con el personal para evitar algún contagio. En primera instancia se determinó el retiro de las mujeres en período de lactancia y embarazadas, así como personas con enfermedad crónico-degenerativas, con afecciones pulmonares, cardiovasculares, descompensadas, las que tienen neuropatías, diabetes mellitus, con VIH, trabajadores y trabajadoras mayores de 65 años y quienes tienen hijos con alguna discapacidad y personal del área de capacitación. Se ha previsto también en las áreas administrativas, que trabajan normalmente, que en las dos subdelegaciones existan espacios adecuados de distancia entre unos y otros para evitar aglomeraciones y continúe atendiéndose a los patrones en las áreas de afiliación, cobranza y vigencia y en las mismas circunstancias se labora en la guardería. La organización sindical está vigilante para que existan las condiciones apropiadas en el desempeño del personal y a la vez que se cuide la atención que recibe la derechohabiencia, velando que no falten los insumos correspondientes.