Empresarios y comisariados de 12 ejidos se rehusan a que la laguna de Bacalar, en Quintana Roo, se convierta en un área natural protegida.
La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) no ha hecho público el estudio previo justificativo para decretarla, sin embargo, en la zona se ha formado una fuerte oposición por un proyecto elaborado por la organización Amigos de Sian Ka’an, la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente (SEMA) estatal y la Conanp.
El malestar ha incrementado desde enero, cuando senadores del Partido Verde Ecologista de México promovieron un punto de acuerdo para exhortar a la Conanp a decretar la laguna de Bacalar como área natural protegida.
«Nos sumamos a la postura de no al área natural protegida que diversos grupos locales han expresado, y exigimos a las autoridades municipales y estatales que se detenga toda intención de llevarla a cabo», expresó en conferencia de prensa Eloy Quintal, presidente de la Canaco Chetumal.
Acompañado de representantes de siete organismos empresariales, incluidos la Coparmex y asociaciones de hoteleros, aseguró que el decreto afectaría el desarrollo económico de más de 380 mil habitantes.
El proyecto busca proteger un polígono de 219 mil 818 hectáreas, las cuales incluyen parte de la laguna de Bacalar y bahía de Chetumal, según los opositores.