Manuel Alejandro Alvarez Torres 
Agencia Reforma

Chilpancingo, México: El Obispo emérito de la Diócesis Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel, aún no logra hablar porque sus captores le suministraron una sustancia que lo mantiene adormitado, dijo su abogado Pedro Martínez.

«Está estable. La sustancia que le suministraron tardará tres días para que le salga del cuerpo, por lo que hasta el momento no hemos podido platicar con él», señaló Martínez.

La defensa del prelado afirmó que una vez que se encuentre en buenas condiciones de salud, podrá acudir a la Fiscalía General del Estado para que rinda su declaración ministerial.

Martínez comentó que hasta ahora no existen indicios de que el Obispo haya sido golpeado por las personas que lo tenían en su poder, le quitaron su camioneta y sustrajeron el dinero de sus tarjetas bancarias.

El Gobernador interino de Morelos, Samuel Salgado, indicó que según la Fiscalía de Guerrero aún no hay indicios que confirmen el secuestro del Obispo.