Las autoridades continúan descifrando el Nuevo Sistema de Justicia Penal Acusatorio que debieron estudiar en los ocho años que la ley previó para su debida implementación, en tanto que las personas que hacen daño a la sociedad se mantienen libres y siguen afectando.

Así lo señaló el presidente de Coparmex Aguascalientes, Francisco Ruiz López, al cuestionar por qué no se ha encontrado la manera de aislar a los que no dejan de molestar a la sociedad y que ya hasta se les conoce porque lo han hecho un sinnúmero de ocasiones, pero siguen protegidos por las novedades del sistema.

En entrevista, el representante empresarial expuso que más allá de la mofa que pueden hacer los delincuentes “de carrera” respecto de la autoridad, lo más preocupante es que ésta no le encuentra la cuadratura a la ley frente a la práctica y los reincidentes siguen robando y también continúan libres.

Es un escenario donde igualmente la sociedad no ha cumplido con la preparación que correspondía frente a la entrada en vigor del nuevo sistema, a pesar de que también la involucra.

“Hoy en día, todos debemos conocer el proceso de captura, presentación ante las autoridades y juicio, para poder garantizarnos que la persona que le está haciendo daño a la sociedad, deje de hacerlo”.

Lo que también es indudable, dijo, es que no podemos seguir igual, solamente escuchando cómo las autoridades se van echando la bolita unas a otras, cuando despunta la comisión de delitos o cuando una sola persona sigue incurriendo en conductas antisociales una y otra vez, sin consecuencias determinantes.

De tal forma que independientemente de cuál sea la autoridad involucrada, todas deben trabajar de manera coordinada para garantizar, con el criterio de personas inteligentes que trabajan ahí, que fenómenos como la reincidencia sean frenados.

Asimismo, que aquellos que están en esa condición extrema tengan la oportunidad de la rehabilitación, pero en serio, para que puedan encontrar el camino hacia su reintegración pero con nueva visión y no con el conocimiento y la práctica plena de cómo ser peores.