RENÉ URRUTIA DE LA VEGA

Tuve el privilegio de participar en un ejercicio académico universitario extraordinario auspiciado por la Escuela de Humanidades y Educación del Tec de Monterrey, dentro de los “Ecos de la Semana de las Humanidades 2020”, mediante una charla que me ha parecido particularmente enriquecedora y que se relaciona con el título que me he permitido dar a este breve artículo que comparto con mucho gusto contigo.

El orden social es un tema derivado de las Ciencias Sociales que se refiere al mantenimiento de las jerarquías, las normas y las instituciones que son aceptadas mediante el consenso o la conformidad social, que no necesariamente debe estar exento de desorden o de contradicciones que generan conflictos sociales o disensos, pero en la forma en que se gestionan,es como se define el grado de reformismo, progresismo, conservadurismo o autoritarismo social.

El Nuevo Orden Social se genera en la era del post-consumo derivado de la pandemia del COVID-19 en donde existe un enfoque mayor hacia el ser humano y menor hacia el dinero o hacia lo material, la dinámica social a partir de la contingencia sanitaria ha hecho renacer valores y actos en la familia, como la lectura, la música, una nueva religiosidad, el aislamiento social, el cuidado del medio ambiente y el uso del internet.

Estudios sugieren que los efectos de esta pandemia se podrían extender en forma más o menos significativa hasta el 2025 y los sociólogos coinciden en establecer que un lustro es suficiente para transformar de manera fundamental el comportamiento humano y la sociedad misma. Un tema que en lo particular me provoca cierto asombro y mucha atención, es lo relacionado con el tema central de la encíclica del Papa Francisco en 2015 titulada Laudato si’, que es precisamente el cambio climático y señala “Que los seres humanos degraden la integridad de la tierra y contribuyan al cambio climático, desnudando la tierra de sus bosques naturales o destruyendo sus zonas húmedas; que los seres humanos contaminen las aguas, el suelo, el aire. Todos estos son pecados”.

El concepto de nueva normalidad resulta de la palabra norma, que se refiere a la regla que se debe seguir o a que deben ajustarse las conductas, tareas o actividades; en materia estadística, la norma es el resultado promedio obtenido de las mediciones de un número suficiente de individuos, de manera que podemos establecer que es el molde frente a lo que se compara el resto. La nueva normalidad supone que lo que considerábamos normal ya no lo será y va a ser sustituido por otra norma o molde, impactando en todos los aspectos de nuestras vidas.

Me encontré además en la red con un cartón cuyo texto me ha puesto a reflexionar profundamente: “Hemos dado con un modo de esclavizar y volver adictas a ciudades enteras. Amas de casa, niños, agentes de policía, jueces… todos suplicando algo que solo nosotros podemos darles… en el siglo XXI el crimen será el nuevo orden social, y si están ustedes dispuestos a admitirlo, serán bienvenidos a participar”. No cito la fuente porque en la imagen no se encuentra la cita, sin embargo, considero que es una idea que, aunque rechazo en principio y sobre todo deseo profundamente que se trate de algo absolutamente desacertado, no puedo dejar de admitir que tiene una carga nada desdeñable de probabilidad y de exposición de una realidad no demasiado lejana.

Cuando pienso en qué tipo de criminalidad puede llegar a convertirse en un nuevo orden social, me atropella la idea de que esa criminalidad no puede ser otra que la corrupción y es entonces cuando aparece en mi mente esa posibilidad de que, si no actuamos decidida, firme e inmediatamente como sociedad, la corrupción que ya se ha normalizado en muchos sectores de nuestra comunidad, algunos privados y otros públicos, puede convertirse en ese nuevo orden social.

Desde mi punto de vista, el antídoto, el único con posibilidades reales de éxito en el largo plazo, es la generación de una verdadera cultura de cumplimiento de la norma que produzca un cambio generacional partiendo de la educación y de los pilares fundamentales de la sociedad como lo son la familia, la escuela y la empresa.

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