Sergio Alonso Méndez

La Noticia:

Bolsonaro, un nostálgico de la dictadura, lleva a la esfera pública los aniversarios de la asonada desde que llegó al poder… (elpais.com).

Comentario:

El primer acto del nuevo Ministro de Defensa en Brasil fue recibir la renuncia de tres cabezas militares. El jefe del ejército, el de la marina y el de las fuerzas aéreas, nada más. ¿El motivo de su renuncia? Respaldo al anterior Ministro de Defensa que fue despedido por Jair Bolsonaro, presidente de Brasil. No está muy claro qué razones argumentó Bolsonaro para despedirlo, pero se sabe que el ex ministro declaró: “El ejército le debe lealtad a la constitución, no a una persona.” Interesante.

Eso lleva a pensar que Bolsonaro está contemplando un potencial golpe de estado en caso de perder las siguientes elecciones en las que busca la reelección. No se explica de otra manera que esté buscando lealtad a su persona en el jefe militar. Y es que la reelección se le está complicando, sobre todo por dos razones.

La primera, que Lula da Silva podría aparecer, a menos que alguna argucia legal se lo impida, como candidato. Y mucha gente quiere a Lula y no se traga las acusaciones de corrupción que le han endilgado. Con Lula compitiendo, Bolsonaro la tiene difícil.

La segunda es el manejo de la pandemia. Brasil acumula más de 300,000 muertes a causa del coronavirus, sólo detrás de los Estados Unidos. Y es que Bolsonaro siempre se ha opuesto a las medidas de contención. Desde su perspectiva es mayor el daño económico por suspender actividades que el daño por el virus. Y es de los países más atrasados en términos de vacunación. Mucha gente, entre ella, varios gobernadores, le critican el mal manejo de la pandemia. Bolsonaro incluso ha declarado en relación con este tema: “¡Ya dejen de quejarse!” Si fuera mexicano probablemente hubiera exclamado: “¡Ya chole!”

Se siente un Deja Vú con esa expresión, pero no puede ser. Ningún presidente que se precie usaría una expresión tan infantil. ¿Verdad? El punto es que Bolsonaro tiene en contra a toda la gente que piensa que el coronavirus es cosa seria. Y son muchos, por lo que la reelección está por verse. En dado caso, ¿sería capaz de armar un golpe de estado?

Si consideramos que el segundo acto del nuevo Ministro de Defensa fue conmemorar el 57 aniversario del golpe de estado de 1964, uno no puede sino sospechar que Bolsonaro desea en su mano al ejército por algo. El 31 de marzo no es una fecha festiva en Brasil y en el pasado sólo algunos ex militares la celebraban con alguna comida. Parece que los sentimientos de Bolsonaro están saliendo a la luz.

Recordemos que él tiene un pasado como militar en, precisamente, el tiempo que la dictadura militar gobernaba a Brasil. No es divagar a lo loco el considerar que Bolsonaro está moviendo sus fichas y que podría quitar un potencial triunfo de Lula a la mala.

Sergio Alonso Méndez posee un doctorado en Negocios Internacionales por parte de la Universidad de Texas

salonsomendez@gmail.com