En la catedral Basílica de Aguascalientes, el Obispo Juan Espinoza Jiménez impartió ayer la orden del diaconado a Rodrigo Fernández de Castro de León, hijo de los Legionarios de Cristo, y lo exhortó a servir desde este sacramento a los pobres y a los marginados, esto forma parte de la visión que Jesús encomendó a sus apóstoles y a toda la Iglesia.

Agregó que “la primera obra de caridad por hacer hacia el pueblo de Dios es mostrar el camino de la fe, por eso el ministerio del diaconado te convierte en un servidor de la palabra de Dios y que habrás de proclamar de una manera creíble; esmérate en creer todo lo que lees en el evangelio y así vivirlo para poder enseñarlo”.

Otro de los servicios del diaconado es prestar su servicio al altar, acompañando al Obispo y a los presbíteros en la celebración eucarística, y así servirá al ministerio del amor. El servicio a los pobres, a la palabra y a la eucaristía son las manifestaciones del diácono y que se sustenta en una sólida espiritualidad.

“Para ello, hoy asumes estos compromisos: la liturgia de las horas, que es la oración. Otro es el celibato que te enriquece para amar y servir, esto te convierte en testigo de la consagración al hijo de Dios, y así te comprometes con la Iglesia para dar vida, engendrar y educar muchas vidas”. Finalmente, el prelado lo llamó a no tener miedo a proclamar y a ir donde Dios y su ministerio lo lleven.