Situaciones de depresión, tristeza y angustia agobian a las personas ciegas e invidentes ante el confinamiento por el COVID-19 y la ‘Nueva Normalidad’, al no poder realizar sus actividades normales y que también les afecta económicamente, reconoció la presidenta de la Asociación de Ciegos Progresistas de Aguascalientes, Genoveva Herrera Hernández.
La activista social comentó que desde el pasado 25 de marzo a la fecha han mantenido cerradas las puertas de CIPRAC ante la pandemia y aunque ya está la ‘Nueva Normalidad’, buscan no poner en riesgo la salud de sus integrantes, luego de que una importante mayoría son personas de la tercera edad y tienen padecimientos tales como diabetes, hipertensión y asma.
Reconoció que este confinamiento ha hecho que varias personas débiles visuales hayan entrado en depresión, luego de que algunas viven solas, lo cual les genera desesperación al no poder salir a convivir.
Asimismo, dijo que este confinamiento y la ‘Nueva Normalidad’ también han afectado económicamente a este sector de la población, ya que en la asociación hay tres invidentes que tienen un grupo musical norteño y no han podido trabajar y se desesperan porque no tienen dinero para sus gastos, además de que hay otro que se pone a cantar en la Plaza de la Patria y tampoco puede salir, y otros más aunque cuentan con su pensión, ésta es insuficiente para poder hacer frente a los gastos de los servicios básicos de agua y luz.