La población deberá redoblar las medidas sanitarias establecidas para evitar contraer la nueva cepa de COVID-19, cuyo primer caso ya fue confirmado en México, luego de que no hay medicamentos eficientes y la vacunación va muy lenta en el país, así lo estableció el ex presidente del Colegio de Medicina Interna e infectólogo, Francisco Márquez Díaz.

Destacó que esta nueva cepa de COVID-19 es de más fácil transmisión y ante el hecho de que sólo un 5% de los pacientes infectados desarrolla una enfermedad grave, esta situación puede colapsar los hospitales, “por eso la necesidad de reducir la movilidad y eso sólo se logra impactando en todos los niveles incluso en los sitios de culto, donde los ministros ayuden porque ahí es una fuente importante de contagios”.

Señaló que los síntomas de la nueva cepa del COVID-19 siguen siendo semejantes al SARS-COV 2, por lo que en cuanto se detecte a una persona con malestar general, dolor de garganta y fiebre, ésta debe quedarse en casa junto con sus familiares para disminuir la propagación. Enfatizó que al no haber medicamentos eficientes y que la vacunación va muy lenta en el país, las autoridades tendrán que hacer un esfuerzo para lograr disminuir la movilidad, porque si no, esto definitivamente no se va a detener.

Detalló que de acuerdo al portal de la Escuela de Medicina de la Universidad de Johns Hopkins en el análisis global de la pandemia, para el caso de México, indica que al pasado 21 de diciembre había alrededor de 560 defunciones por hora en el país y del cierre de la semana pasada al 10 de enero hubo 717 muertes cada hora, lo cual habla de que todavía estamos en un pico de actividad muy alto y no se puede hablar de una pandemia controlada si no bajan las hospitalizaciones, la mortalidad ni el número de casos. “Partiendo del número de casos, debería ser menor al 10% y ahorita todavía la positividad puede estar arriba del 40 o 60% en el rango”.