Frente a la proliferación de “food trucks” o camiones adaptados que venden alimentos rápidos o souvenires por diversos rumbos de la ciudad, el gobierno capitalino asume el reto de regular y reglamentar finalmente esta actividad producto de la modernidad, la cual ha operado sin permisos y sin dimensiones de ancho y largo de las unidades.

Israel Díaz García, director de Mercados, Estacionamientos y Áreas Comerciales, aseveró que esta tarea se coordina y dialoga con la respectiva Comisión Permanente de Cabildo, donde se prevé que en unos tres meses se suba el dictamen a Sesión Ordinaria del Cuerpo Edilicio, y se hagan adecuaciones en el Código Municipal.

Aunque sin cifras oficiales, se calcula la operación de medio centenar de esas unidades, que se instalan en la vía pública, pero otras muchas han optado por rentar terrenos en propiedad privada, a fin de no entrar en discusiones con la autoridad municipal.

Sin embargo, el funcionario capitalino aseveró que se encuentran en un proceso de levantamiento de padrón de ese tipo de negocios, que han ido transformándose, porque antes se movían en bicicletas con carritos, o simplemente en la vía pública, con canastas o mesas.

Ahora se trabaja para establecer las condiciones de operación de esos establecimientos semifijos, a quienes se les impondrá un metraje, y reglas claras en materia de Salud Pública y de Protección Civil, a fin de que todos esos camioncitos sean seguros tanto para el comerciante y los ciudadanos.

El director de Mercados, Estacionamientos y Áreas Comerciales del gobierno capitalino señaló que hasta ahora no han sido drásticos en quitarlos de la vía pública, pero es evidente la forma en cómo esos comerciantes acceden a nuevos nichos de mercado que actualmente no están regulados en el Código Municipal.

Esta actividad ha ido creciendo en los tres o cuatro últimos años, donde las autoridades competentes en su momento no le entraron al tema, pero ahora es un asunto que no soporta mayores aplazamientos y debe reglamentarse, porque con frecuencia se observa su presencia en fiestas tradicionales, ferias, bailes, eventos particulares o deportivos, entre otros.

En este momento se tiene identificado un metraje que oscila de 2.80 a tres metros de ancho por casi cuatro metros de largo, pero también hay combis que venden café o alimentos, hay autos vochos adaptados como creperías, lo cual requiere ser regulado por el Código Municipal, finalizó.