Rolando Chacón
Agencia Reforma

SABINAS, Coahuila.- Al saber que el nivel del agua incrementó ayer en El Pinabete, la desesperación aumentó entre los familiares de los 10 mineros atrapados, quienes esperan una respuesta oportuna de las autoridades.
Martha María Huerta Carrizales, esposa de Sergio Cruz, dijo ya no creer en los informes de la Coordinadora Nacional de Protección Civil, Laura Velázquez.
«En la mañana fue y nos dio el reporte de que a las 4 de la madrugada el pozo 4 tenía un metro de agua nada más, y para las 8 de la mañana le dieron un reporte nuevo, que tenían 12 y 15 metros que había subido el agua», declaró.
«Ya no creemos, nos han traído a puras mentiras, que baja, que sube, o sea, es lo mismo».
Plutarco Ruiz, suegro de Sergio Cruz, lamentó que las autoridades no tomen en cuenta las opiniones de los mineros de la región.
«Yo creo que sí se ha perdido tiempo, porque debieron de haber atacado los cañones de la mina Conchas Norte desde un principio, porque es por donde se les está viniendo mayor flujo de agua, señaló.
Insistieron en que los mineros voluntarios, algunos de ellos familiares de los trabajadores, firmarían un documento para eximir de responsabilidad al Gobierno federal si los dejan bajar al fondo de la mina e iniciar el rescate.
Asimismo, demandaron información clara y conocer el plan para incrementar la extracción ahora que el nivel volvió a subir.
En tanto, Magdalena Montelongo, hermana de Jaime Montelongo Pérez, minero atrapado, consideró que los principales responsables de la tragedia son los dueños de los «pocitos» en El Pinabete.
«Yo pienso que aquí, los primerititos responsables son los dueños de los pozos», afirmó.
«Los dueños de los pozos y quienes no checan, y quienes autorizan que se trabaje en esos trabajos clandestinos. Aquí, quienes están trabajando son los trabajadores y quien está ganándose el dinero son los dueños de los pozos».