Diego Martínez
Agencia Reforma

CDMX.- Un giro de 180 grados de Joaquin Buckley terminó en uno de los mejores nocauts en la historia de UFC.
En una pelea de respaldo en la “Fight Island” en Abu Dhabi, el estadounidense Buckley (11-3) literalmente le apagó las luces a su compatriota Impa Kasanganay.
El llamado “Tshilobo” cayó fulminado en el octágono después de recibir una patada de Buckley directamente en el rostro durante el segundo cuarto. El oficial de inmediato se metió para decretar el final a los 2:03 de dicho episodio, en un combate pactado en peso Mediano.
Impa (8-1) llegaba sin derrotas en su carera de ocho peleas de artes marciales mixtas.
Todo comenzó cuando Joaquin sacó una patada con la pierna izquierda, misma que Kasanganay detuvo con la mano izquierda. Pero de inmediato, en un parpadeo, Joaquin giró para sacar una patada reversible con la pierna derecha, misma que se incrustó en el rostro del rival y lo derrumbó hacia atrás con la mirada perdida.
Kasanganay no pudo ni meter las manos y quedó de frente a las lámparas, mientras Buckley celebraba.
La pelea iba pareja hasta ese momento. Impa había conectado 31 golpes en 85 intentos, mientras que Buckey 29 de 95 intentos, pero ese movimiento determinó al ganador antes de los tres asaltos pactados.