El director del Instituto de Asesoría y Defensoría Pública del Estado de Aguascalientes, Víctor Manuel Herrera de Lira, aseveró que gradualmente la ciudadanía comprenderá las virtudes del Sistema de Justicia Penal Acusatorio, el cual busca la reparación del daño y no sólo dejar al infractor recluido en la cárcel.
Explicó que la idea anterior de la gente era que el infractor de la ley se quedara en la cárcel, antes no se privilegiaba la reparación del daño; sin embargo, el nuevo Sistema de Justicia Penal Acusatorio tiende más a la protección de la víctima, a que se repare el daño, por eso se tiende más a la mediación para alcanzar esos acuerdos reparatorios.
“En la medida en que la forma de pensar social se adapte al nuevo sistema penal vigente, se adoptará y permitirá que la gente se convenza que realmente sí funciona y es efectivo. De esa manera se acabará con las malas opiniones que todavía muchos refieren en torno a ese sentido”.
Desde el punto de vista de una persona que le sucedió alguna cosa y que pide la cárcel para el infractor, sencillamente es un sistema malo, pero si se analiza esto desde la ocurrencia de un robo, donde el ofendido sólo quiere que le regresen sus cosas o el costo de las mismas, y que el infractor se haga responsable de ello y no se le limite sólo a estar recluido, es muy diferente, analizó.
Herrera de Lira precisó que las virtudes de este sistema son la solución de asuntos en un tiempo más breve, y sobre todo el que ya no es juicio de papel, sino personalizado, con interacción entre juez, ofendido y procesado, Ministerio Público, defensor y el asesor jurídico. De esta manera la víctima trae acompañamiento, lo que no sucedía anteriormente.
“Con este nuevo sistema existe una figura adicional que es el asesor que apoya a la víctima aparte de la labor que realiza el Ministerio Público para concretar la reparación del daño y la sanción que requiere el inculpado por haber incurrido en algún delito”, enfatizó el director del IADPEA.
Finalmente, dijo que el Sistema de Justicia Penal Acusatorio es todavía relativamente nuevo con dos años de operación; la idea mental ciudadana es que el infractor se quede en la cárcel, pero lo que ahora se busca es que aumenten los acuerdos reparatorios y así se genere una mayor satisfacción ciudadana.