Viridiana Martínez Guzmán
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Hace un año mujeres se unieron a “Un día sin mujeres”, pero este 2021 las consecuencias económicas por la pandemia lo hacen casi imposible, mencionaron.
Desde marzo del año pasado, Guadalupe Uribe fue despedida como empleada doméstica por la contingencia.
Ha trabajado en diversos lugares hasta que hace unas semanas empezó a laborar como organillera frente a la Catedral junto a su hija.
“Hoy decidí trabajar por la situación de la pandemia, está muy difícil y un día sin venir me complicaría mucho para sacar los gastos para mis hijas”, aseguró quien es madre soltera.
Una de sus hijas está en la secundaria y otra en la Universidad y con la pandemia los gastos han incrementado debido a que hay que pagar internet o equipos de cómputo para que sigan sus estudios, contó.
Aseguró frente a vallas con los nombres de mujeres víctimas de feminicidios u otros delitos, que apoya las causas contra la violencia de la mujer, pero no siempre es posible como la de no laborar un día.
Y es que ha sido víctima de tocamientos de hombres en el transporte público.
“Desgraciadamente no hay humanidad en que te apoyen y dejan que te pasen las cosas por eso las cosas están así, nadie dijo nada, se hicieron que no vieron, que no escucharon”, contó.
El año pasado su hija, Jocelyn Uribe, decidió no laborar como una forma de dar cuenta de la importancia de las mujeres en la economía del país, sin embargo, este año no le fue posible.
Fue despedida de la empresa en la que trabajaba por la contingencia sanitaria y ahora para pagar los estudios de su carrera apoya a su mamá recogiendo las monedas que la gente aporta tras escuchar la música del órgano.
Mientras que policías mujeres permanecen leales a su puesto. Si dejan de trabajar les descuentan un día y podrían arrestarlas.

ASÍ O DIJO
Este año sí lo he trabajado, más que nada por la situación de la pandemia que lo ha complicado todo, sería un día sin ganancias y las necesitamos”.
Jocelyn Uribe
autoempleada