Madre de tres mujeres y trabajadora de Servicios Públicos desde hace dos años, Andrea Palos se encarga de mantener limpias las calles, algo que ha caracterizado a la ciudad. Hoy más que nunca, a consecuencia del surgimiento de la pandemia de COVID-19, sus labores resultan fundamentales para evitar la propagación del virus.
Conocedora que en el área en que trabaja no se pueden detener funciones a pesar de la contingencia, reconoce que en un principio sintió “miedo natural”; sin embargo, con las medidas de sanidad adaptadas plenamente, hasta este día le han funcionado para no salir positiva, ni presentar síntoma alguno por coronavirus.
Equipada con su tradicional overol amarillo con azul, guantes, escoba y recogedor, constantemente usa gel antibacterial, al indicar que ahora es habitual barrer todos los días una gran cantidad de cubrebocas que no son depositados correctamente. Ante eso, Andrea pidió amablemente a la ciudadanía que al momento de salir del hogar, el cubrebocas sea depositado correctamente e incluso utilizar una bolsa de plástico para no dejarlo expuesto en la calle.
Luego de que una de sus hijas resultó recientemente positiva a COVID-19, exhortó también a la población en general a no bajar la guardia y mantener en todo momento las recomendaciones del sector salud para evitar la propagación del virus.
“Yo sólo pido de favor que carguen una bolsa de plástico donde puedan depositar su cubrebocas y tirarlo correctamente. Somos nosotros los que recogemos toda esa basura, si se cuidan ellos, nos cuidamos nosotros… es fácil”. (Rubén Torres Cruz / Heraldo Digital)