Deudas y obligaciones irrenunciables también se heredan, por eso es mejor hacer testamento aun cuando se piense que los bienes materiales no lo ameritan, recomendó el juez cuarto de lo Familiar, Genaro Tabares González.
Recordó que el testamento es la decisión expresada por una persona en la que establece la manera en la que se van a transmitir su patrimonio, derechos y obligaciones cuando llegue a faltar.
“El documento es la posibilidad que se tiene para dar continuidad al patrimonio y también para atender obligaciones; es decir, es oportunidad para aclarar quién será el beneficiario de bienes y quién el apoyo para llevar ciertas cargas que no se extinguen con la muerte”, agregó.
En entrevista, lamentó que pese a las reiteradas invitaciones que se extienden a la sociedad para hacer un testamento, prevalecen la desidia, desinformación y hasta miedo para proceder a su redacción.
Prueba de ello es que en lo que va del año los juzgados familiares en la entidad tienen la contrastante cifra de 230 juicios testamentarios, para dar trámite inmediato a la voluntad escrita de quien se fue, y 1,090 intestamentarios.
Éstos últimos seguramente durarán meses y quizá años, en tanto las familias se ponen de acuerdo o esperan que sea el juez quien determine, con base en la ley, qué es para quién y en qué proporción.
En caso de desacuerdo será mucho tiempo, dinero y dudas las que se generarán en el seno familiar y, en caso de no construir un acuerdo, el tema podría dividirlos indefinidamente, como sucede frecuentemente con quienes participan en un juicio intestamentario.
Al respecto, el juez Tabares González recalcó que si bien al referir testamento todos suelen pensar en bienes, en la sucesión también están contempladas obligaciones como la alimentaria hacia personas que tienen ese beneficio en razón de que era deber de quien murió, por lo que es pertinente determinar quién continuará cubriendo la necesidad.
“O bien, si hay un acreedor, hay que aclararlo, de lo contrario podría acudir al juicio sucesorio y demandar que con los bienes que dejó el fallecido, se pague primero la deuda y lo que sobre se reparta entre los herederos”.
Reiteró que no son necesarios múltiples ni enormes bienes para hacer un testamento, pues en caso de que no los haya, pero sí hay hijos, y son menores de edad, el testamento servirá para establecer quién será el tutor del hijo, que es lo más valioso que cualquier persona puede tener.