La Fundación Mujer Contemporánea tiene su refugio de atención para mujeres prácticamente al tope, ante el incremento sustancial de la violencia en los hogares por el confinamiento derivado de la contingencia por el COVID-19, reconoció su directora, Roxana D’Escobar López Arellano, quien detalló que en la actualidad atienden a nueve familias, cuando el límite es de siete.
La activista social comentó que tuvieron que habilitar dos habitaciones más por lo que se desmontó el área de la Ludoteca del Refugio para poder dar atención a las mujeres que solicitaron asilo por la violencia que viven con sus parejas. “Atribuyó este aumento a la situación anímica que se vive a nivel nacional por el confinamiento de la gente en sus hogares, lo que en una familia disfuncional repercute en violencia. Explicó que normalmente dentro de la situación de violencia, una vez que la mujer es agredida física o verbalmente, el agresor sale de la casa porque está enojado, pero ahorita por la contingencia no es posible. “Continúa ahí, entonces la violencia está dándole vuelta, es un espiral que no encuentra salida. No van a trabajar, les rebajaron el sueldo, son muchas situaciones que están coadyuvando para que esta violencia dentro del hogar se recrudezca”.
Indicó que a nivel nacional la Red Nacional de Refugio, a la que pertenece Mujer Contemporánea dio a conocer que en estas dos últimas semanas habían recibido un 30% de aumento de solicitudes de mujeres derivado de toda la situación anímica y que a veces no se tiene la capacidad de entenderla, de asimilarla y de trabajarla. “Las mujeres están en riesgo y en peligro y buscan ayuda y solución”.