Hay confianza en que la reforma eléctrica que ha impulsado el presidente de México y detenida por ahora en el Congreso de la Unión, no prospere, y es que “da la espalda a las energías limpias y renovables, que además son más baratas”, expresó Marko Cortés Mendoza, dirigente nacional del PAN, entrevistado en el municipio de Calvillo, en su gira por esta entidad para acompañar a los nuevos presidentes municipales emanados de su partido.
En los hechos, puntualizó el líder panista, la contrarreforma presentada por López Obrador ni siquiera convence a sus aliados del PT, tampoco a los del Verde Ecologista, “ni siquiera a los de MORENA, todos están en contra de esa contrarreforma”.
Dijo estar convencido que será una iniciativa que a pesar de las amenazas, será rechazada, “es una pésima idea del Gobierno, más bien, nuestra convocatoria es a abrirnos más hacia las energías limpias, renovables y dar certidumbre para que se genere trabajo que es lo que más necesita la gente”.
Subrayó que la ciudadanía lo que desea es que en materia energética se tengan tarifas más económicas y que se reduzca la contaminación, “eso es lo que ofrecemos en Acción Nacional, lo digo con claridad, pues las energías limpias son menos costosas para la gente”.
No debe caber la menor duda que la iniciativa no será aprobada, pues además de ser regresiva, también es destructiva al ecosistema, y son causas por las que no se ha generado consenso en los actores políticos que tienen en sus manos la decisión.
Está claro, dijo, que no están dadas las condiciones en México para que esa contrarreforma pase, porque a nadie beneficia, no hay argumentos favorables para ella, ni siquiera los del Partido Verde, que de aceptarla, “sería el partido contaminante de México”.
Marko Cortés insistió en señalar que la pretensión del presidente de México “es promiscua; es darle a Manuel Bartlett el control total de la generación de energía. Imagínense ustedes, a este priista de toda la vida que tiró el sistema, que le dio forma legal al triunfo de Carlos Salinas, hoy es el apoderado de lo que se pretende sea un monopolio de la generación de energía. No sé por qué se dejó convencer López Obrador de Manuel Bartlett”, concluyó.