A los constructores locales no les ha caído por sorpresa el recorte de 100 millones de pesos para obras para destinar ese recurso a la contingencia de salud que se vive en Aguascalientes ante la llegada del COVID-19, sobre todo porque han tenido pláticas con las autoridades estatales y esperarán una compensación una vez que se presente el Programa Anual de Inversión en Obras.
El presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), Ángel Palacios Salas, manifestó que sigue pendiente la presentación del programa de obras estatales para este año.
Por lo pronto y ante la contingencia sanitaria, los constructores en la entidad han decidido seguir trabajando con las medidas de salubridad necesarias en oficinas y en las obras que se desarrollan, tanto públicas como privadas, pues “no podemos parar, nuestros trabajadores dependen de la actividad”, y lo mismo ocurre con los giros que tienen relación directa e indirecta con este sector.
“Tenemos claro y así lo hemos replicado entre nuestros trabajadores, nada de abrazos, nada de besos y tener una distancia considerable a la hora de trabajar, además, también hay un monitoreo de todos los trabajadores para en caso de que alguno presente síntomas, así sea el mínimo, se le envíe a la casa y de ser necesario solicitar la prueba para descartar el coronavirus”.
Para la mayoría de los constructores resulta imposible parar su producción y su economía, de ahí que “nuestras empresas estarán funcionando hasta donde lo permitan las condiciones y en espera de alguna instrucción de la Secretaría de Salud, estamos trabajando a un ritmo normal porque hay mucho por hacer”.
Finalmente, reconoció que a los obreros les ha impactado la noticia del arribo del COVID-19 al estado, pero se les ha pedido que busquen información seria y no se guíen por los dimes y diretes, pues si bien se trata de una pandemia, “no queremos alarmismos, más bien, tomar las debidas precauciones”.