Francisco Ortiz 
Agencia Reforma

CDMX.- A pesar de que miles de pacientes, enfermeros y médicos pudieron salir de los hospitales de la Ciudad de México, mientras transcurría el sismo de magnitud 7.5, hubo personal de áreas Covid que tuvo que quedarse dentro.

Como indica el protocolo, el personal médico de áreas Covid-19 permaneció al interior de las instalaciones para no dejar solos a los pacientes ni provocar contagios.

Pese a la intensidad del sismo, enfermeras y médicos resistieron con sus pacientes, mientras el resto del personal y otro tipo de enfermos salían de los edificios.

“Duró mucho tiempo, pero nos quedamos en el hospital porque no podemos dejarlos solos, sobre todo a los que están conectados a una máquina”, dijo una enfermera intensivista del Centro Médico Nacional Siglo XXI, en la Alcaldía Cuauhtémoc, una de las zonas de la Capital donde más se sienten los temblores.

En el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias, al sur de la Ciudad, ocurrió la misma escena.

“Los que están con pacientes graves, como mi esposo, se quedaron ahí, los enfermeros se quedaron con ellos. No los dejan solos, nada más salió personal administrativo”, dijo María de Jesús Villa, cuyo esposo, de 66 años, está internado por Covid-19 en ese Instituto.

La mujer de 50 años, quien se encontraba en el área de consulta externa de la institución, contó que sólo personal administrativo salió del edificio en calma.

Después del susto, personal médico a cargo de los enfermos de Covid-19 comenzó a reportar a los familiares que se encontraban a salvo.

En el Hospital General Balbuena, médicos y enfermeras aguardaron durante el sismo junto al paciente al que estaban operando en el quirófano, por fractura en un pie.

“Nos dijo: ‘les agradezco que no me dejaron solo’. Él sentía miedo igual que todos nosotros. Nos replegamos un poquito (cuando se sintió más fuerte), pero no salimos”, contó Mari, enfermera que vivió en el mismo nosocomio el terremoto de 1985.

Para protegerse en el Hospital “Fernando Quiroz”, del ISSSTE, algunos trabajadores, incluidos del área de comedor, se recargaron en las paredes, cubriéndose la cabeza con los dos brazos.

“En las áreas que no se puede evacuar se repliegan y ésa es la posición que se debe utilizar para proteger órganos vitales”, aseguró un trabajador del hospital.

En el Hospital La Raza, del IMSS, ubicado en Azcapotzalco, el personal de salud que atiende a personas con Covid-19 tampoco evacuó.

“Empezó la alarma y una doctora se puso en la puerta, pero todos nos vimos y seguimos trabajando. Está de miedo estar en un piso o un área donde tengas todo el equipo de protección y no puedas salir, eso está feo, pero es nuestro trabajo”, dijo una enfermera del Hospital La Raza.

A un médico del Hospital General de Xoco, el sismo lo sorprendió en el área de Urgencias, donde apenas se cambiaba para iniciar su turno.

“Todavía no estaba viendo paciente, de hecho, no traía todo el equipo de protección personal. Me quedé a medio vestir mientras pasaba. Estuvo terrible”, indicó.

La vieja torre del Hospital Gea González, que quedó inutilizada después del sismo de 2017, se volvió a cimbrar con el movimiento de ayer.

Octavio Sierra, director del Hospital General Dr. Manuel Gea González, informó que durante el sismo se realizó el proceso de evacuación de todas las áreas donde fue posible y en las que no se realizó el repliegue, precisó.

“El edificio antiguo se movió bastante pero no hubo ningún daño mayor y estamos todos bien”, confirmó Sierra.

La torre antigua de ocho pisos sufrió afectaciones irreversibles en su estructura en el temblor del 19 de septiembre de 2017 y está en proceso de demolición.

REFORMA hizo un recorrido por las instalaciones de distintos institutos nacionales y constató que todo estaba en calma tras el sismo.

La Secretaría de Salud informó que pacientes y personal de los Institutos Nacionales y Hospitales de Alta Especialidad se encuentran a salvo.