El esfuerzo que hacen los legisladores federales para convencer sobre las bondades de la Ley de Amnistía cae en saco roto, por lo menos el gremio de los abogados razonan que será difícil demostrar – y aceptar – que algunos de los que se acojan a esta figura cometieron los delitos obligados por las circunstancias.

Este código fue impulsado por el presidente Andrés Manuel López Obrador y forma parte del proyecto “paz y reconciliación”. Busca ayudar a las personas que presuntamente se encuentran encarceladas de manera injusta y que según el texto fueron obligadas a delinquir en condición vulnerable, que están presas sin medios para pagar su defensa y “con acusaciones de poca monta o fueron enjuiciadas en español y son indígenas monolingües”. Podrán favorecerse quienes hayan sido obligados a transportar droga y que no tienen dinero para pagar su defensa, en cambio los criminales peligrosos no podrán recobrar su libertad bajo esta ley.

Los profesionales del derecho no están convencidos de ese propósito, como lo dejan en claro los penalistas Julio Serna Ventura y Eder Axcel Elías , al subrayar que aún cuando podría considerarse como un tema necesario teniendo en cuenta que en las cárceles hay personas inocentes, o que fueron obligadas por la delincuencia organizada a inmiscuirse en actos delictivos, en unos casos por su pobreza y en otros por desconocimiento como podrían ser varios indígenas, no era el momento de discutir y aprobar una iniciativa que fue presentada en septiembre de 2019, aprovechándose que toda la atención está puesta en la emergencia sanitaria.

Dijeron que quienes la aprobaron no deben engañar a la sociedad y pretendan hacer creer que es algo indispensable ya que en términos generales y de acuerdo con la población carcelaria serán pocos los que podrían valerse de este beneficio.

Sostuvieron que los promotores aseguran que podrán quedar en libertad ancianos y enfermos que están presos, relacionando el proyecto con la pandemia que padece el país, con lo que le dan un barniz de protección a los más desfavorecidos, pero en los hechos beneficiará a unos cuantos, ya que por ejemplo en materia de aborto no existe personas procesadas en el ámbito federal.

En el caso de Aguascalientes no hay las condiciones ni los elementos para crear una ley estatal de amnistía, ya que los delitos que se les imputa a quienes estén en el Cereso de El Llano son de carácter federal, por lo que de creerlo conveniente invocarían la nueva legislación.

Lo que sí está obligado el Congreso del Estado es validarla y por lo visto ya no lo hizo, puesto que sigue en receso, lo que no impide que entre en vigencia ya que basta con que la mayoría de los parlamentos locales lo hagan para que tenga validez en todo el territorio nacional.

Es un asunto que ha polarizado a la opinión pública y con mayor razón por las declaraciones de la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, que el 18 de diciembre de 2019 dijo que entre los 10 compromisos del gobierno federal en torno a dicha ley está garantizar la interrupción legal del embarazo, puntualizando que el acceso a la interrupción legal y voluntaria del embarazo, bajo los criterios de la Norma 046, debe ser un compromiso del Estado.

Lo anterior ha generado la repulsa de los grupos a favor de la vida, por lo que una vez que se reanude las actividades normales en el Congreso harán acto de presencia para exigir a diputados y diputadas que se abstengan de aprobar la ley de amnistía  y no pretendan crear una similar aquí.

EN CAÍDA LIBRE

Restaurantes, fondas, merenderos y cenadurías están en una situación sumamente difícil, ya que la venta para llevar ha sido totalmente insuficiente para seguir operando, por lo que varios han preferido cerrarlos y esperar a que se normalice la situación para ponerla en perspectiva.

El daño económico es por igual para propietarios y trabajadores, puesto que los dueños no tienen ingresos o los pocos que disponen mediante el programa “comida para llevar” no alcanza a cubrir los gastos, mientras que el personal deja de percibir propinas, que son parte importante de su ingreso.

Con desconsuelo observan que se acerca el Día de la Madre, que es una de las mejores fechas del año y no pueden dar servicio abierto, por lo que sólo pueden conformarse con algunos pedidos para mantenerse vigentes entre la clientela.

Sentimientos encontrados han expresado ante diferentes medios, al estar conscientes que es necesario el enclaustramiento que dispuso la autoridad de salud  porque esto reduce la posibilidad de contagio y que se propague el coronavirus, pero por otro lado la suspensión es sumamente lesivo para sus negocios, al grado que algunos podrían declararse en quiebra.

Aunque podría haber alguna venta el próximo Día de las Madres será mínima, por lo que sólo esperan que las autoridades de salud tengan pronto la información necesaria que les permita reabrir, tras ser calificados como “no esenciales” por lo que fueron cerrados.

En cuanto a los trabajadores en algunos casos si han recibido un apoyo de sus patrones, pero en otros ha sido difícil porque el salario que recibían era de las mismas ventas por lo tanto quedaron en total desamparo, planteándose como única posibilidad recurrir a los lugares donde obsequian despensas para sobrellavar la situación.

Los propietarios de los negocios han lamentado que no existan programas de apoyo para el sector, aún cuando hubo quienes propusieron diferir el pago de impuestos y de electricidad, además de la deducibilidad del consumo de alimentos y promover beneficios fiscales a la inversión.

Son peticiones que no son escuchadas por alguna autoridad, por lo que sólo les queda esperar que esto pase para analizar bajo qué condiciones volverán a funcionar, sin dejar de lado que a nivel nacional la industria restaurantera ocupa a más de dos millones de personas, que significa un rubro muy importe para el fisco y que pese a que no laboran tienen compromisos que cumplir con la banca y Hacienda.

Lo que viene es sobrevivir y tratar de que los negocios vuelvan a ser atractivos, que la clientela se convenza que con su asistencia puede ayudar a que resurjan y que en un futuro alcancen condiciones aceptables que les permita recuperar el sitio que tenían hasta marzo pasado. Será una lucha extraordinaria diaria pero no tienen de otra.

DÍAS ESPESOS

Se viven momentos enmarañados, en donde lo que fue no será (al menos este año), por ejemplo el 5 de Mayo, que conmemora la Batalla de Puebla y se aprovecha para que los jóvenes del Servicio Militar Nacional (SMN) hagan el juramento de Bandera, en una transmisión nacional que encabeza el Presidente de la República, en su calidad de comandante supremo de las Fuerzas Armadas. Al quedar alistados en el SMN automáticamente se convierten en reservistas del Ejército, de ahí la importancia de la ceremonia. También son tiempos para los memes, que es una forma para difundir imágenes caricaturizadas de personajes de cualquier actividad, como es el caso de un conocido narcotraficante que se encuentra en prisión perpetua en Estados Unidos y a quien felicitan porque él no tiene que guardar la cuarentena que obliga a todos los mexicanos. Más cercano está el de un líder sindical que en lugar de mantenerse resguardado en su casa prefirió armar un tango por tal de cumplir el aislamiento en el albergue del kilómetro ocho a Calvillo. O de de la institución bancaria que se localiza en la calle Moctezuma, que con un salón bastante amplio tiene como limosneros a pleno sol a decenas de cuentahabientes que debe esperar turno en la calle ya que sólo permiten el ingreso de una o dos personas a la vez, cuando bien pueden autorizar que todos estén dentro del espacio cerrado y sólo guardando distancia entre sí. La cuestión es que cada quien adopta las medidas que mejor se acomodan a sus intereses, que están lejos de ser los de la clientela, pero basta que se suban a un ladrillo para sufran de mareo.