Saúl Alejandro Flores

Estimados lectores abrimos el año por lo que ésta es la primera entrega del 2022, así como llegar a once años de contar con ese espacio y compartir con ustedes las reflexiones, argumentos y temas que se relacionan con el agua. Agradezco la generosidad y hospitalidad de la Lic. Irma Ramírez.

En esta ocasión vuelvo con lo que abordé en la entrega del pasado 24 de diciembre, con relación a la ausencia de panorama hídrico, un vacío que es fatal en sus consecuencias. Aunque ahora quiero relacionarlo dado que encuentro analogía con una satírica película de reciente estreno de la cual seguro ha escuchado: “No mires arriba” “Don´t look Up” del director Adam McKay con un elenco de actores de reconocida trayectoria y un Leonardo Di Caprio de quien también es sabido su postura y acciones en la lucha contra las prácticas que aceleran los efectos del cambio climático.

La película ha recibido críticas severas, sin embargo, es indudable que el desarrollo y desenlace rompe con lo tradicional de las películas catastrofistas en las que al final el científico tildado de loco salva al planeta, en esta versión un par de científicos con serios problemas para hilar mensajes claros, con adicción a antidepresivos o lo que sea, terminan pereciendo, es una película de extinción total no sólo de la humanidad sino de lo que existe en el planeta, en el cual sólo sobrevive el “jefe de gabinete” de la presidenta, pero de eso a nada, es “nada” un personaje inútil, y la nave con los que pudieron pagar un viaje interestelar terminarán destruidos al ser una especie invasora en otro planeta, previsible en quienes desconocen los principios de la biología evolutiva.

Las decisiones políticas no dependen de sobrevivencia o preservación del planeta, sino de la imagen de una presidenta y el interés por los votos, es lo que en otras ocasiones les he comentado de las perversidades de la mercadotecnia electoral, que es quien secuestra lo que deberían ser las decisiones pertinentes, no importa que no sea esa historia en un país capitalista, en los populistas y en todos lares eso acontece. El gobierno federal mexicano desde el sexenio pasado también está secuestrado por esa mercadotecnia de telenovela, sólo que ahora con otro productor, todo gira en un producto de imagen de reivindicación y esperanza, que solo es eso. Aguascalientes y otras entidades también tienen lo suyo, candidaturas de imagen en todos los partidos, igual que en la película.

En una historia en la que no se debe mirar hacia arriba, hacia el asteroide que viene y las decisiones que pudieron ser acertadas terminan por abortarse por el interés de los inversores en los proyectos electorales de esos productos que se asumen políticos, (me abstengo de denominarlos políticos, aunque la ortodoxia discursiva y escolástica de los especialistas o analistas políticos así lo consideren, si fueran actores o una clase política discutirían y propondrían alternativas de solución a los problemas con involucramiento pleno ciudadano y no se enfocaría en desentrañar el hilo negro de que si el candidato o candidata, o que si los grupos de poder, que si las alianzas, etc.) a fin de cuentas eso es “basura” son personajes y actividades inútiles.

La problemática más allá de que es un lío mundial en lo nacional extraviado en el discurso de integristas y fundamentalistas, por un lado y por otro de aquellos cuyo mérito ha sido vender proyectos de obra para hacer llegar agua, pero no para administrarla, sino para generar riqueza en sus cuentas. En lo local Aguascalientes, se ha convertido en un emblema sobre el discurso del agua: “No mires al agua”, se habla del problema, se ha creado un icono de la maldad encarnada, pero como el usuario sólo entiende de si tiene agua y que la paga aunque no la tenga, y la lógica de quienes han desfilado o grupos que tienen el control electoral, (no político), quienes tampoco lo entienden solo ven lo redituable en votos y en dinero que respalde sus campañas y los grupos económicos, pues a seguir teniendo negocio con tubos y obra, la gestión y la educación hídrica y preservación del recurso ni lo entienden, ni les interesa, eso no les da votos, ni dinero al corto plazo.

Así que lo que se escucha y lo que se propone va encaminado a inducir en fortalecer lo que se ha hecho y como se conserve el poder de los grupos electorales y económicos, al referirme a estos no lo hago exclusivamente hacia’el “lobo de los cuentos” que es la concesionaria, sino a los contratistas tradicionales de siempre que ahí están independientemente del partido en el poder y a los contratistas recién nacidos e improvisados que ahora vienen de la 4T.

El escenario electoral para este 2022 en Aguascalientes y creo en otras entidades será lo mismo, será fatal para el agua, desde escuchar “baratijas electorales” hasta insensateces que emanen de la mercadotecnia electoral y propuestas seudotécnicas maquilladas por el glamour de una campaña, así que “No miren hacia el agua”, hasta que se acabe. Nos vemos la próxima semana para continuar con las reflexiones en torno a la NOM 001 SEMARNAT. Recuerden la importancia de emprender acciones y políticas que permitan que en México y Aguascalientes el agua nos alcance.

Comentarios: saalflo@yahoo.com

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