Francisco de Anda 
Agencia Reforma

Guadalajara, México.- Luego de que MURAL reveló la estrecha relación que tuvo Elizabeth Margarita Castro Cárdenas, mejor conocida como Eli Castro, con el narcotraficante Rafael Caro Quintero cuando éste estuvo recluido en el Penal de Puente Grande, Jalisco, la empleada estatal aseguró que ella no es nadie para juzgar a los reclusos.

«Yo quiero a todos mis internos en el Penal de Puente Grande, yo no soy quién para juzgar lo que hagan, hagan lo que hagan los quiero», dijo Castro en un video divulgado en redes sociales donde aparece a bordo de un vehículo donde traslada cajas con porta radios fabricados por reclusos.

«Yo solamente ando en ching… vendiendo todo lo que hacen. Ahora hicieron un mobiliario urbano bien bonito, verdad, lo estamos proponiendo para dónde, para la Central ¿qué? Camionera, la vieja, que alberga a 6 mil personas al día, yo ni sabía».

El nombre de Castro salió a relucir en el fraude de Asesores Jurídicos Profesionales (AJP) por su cercanía con el director de la inmobiliaria, Luis Oswaldo Espinoza Marín, quien se quitó la vida el sábado 6 de agosto después de reconocer que su empresa había sufrido una debacle financiera.

Actualmente ella labora en la Industria Jalisciense de Rehabilitación Social (Injalreso) con el cargo de directora operativa, según documentos firmados por la funcionaria.

En la estructura de Injalreso que se encuentra dentro la página de Transparencia del organismo, no aparece el puesto de Castro.

Tiene un sueldo quincenal bruto que asciende a 34 mil 722 pesos brutos, es decir, 64 mil 444 pesos mensuales antes de impuestos.

«Ahí andamos, trabajando, por la segunda oportunidad porque todo mundo la merece», remató en el video que compartió ayer.

Sobre el fraude en AJP, el cual supera ya los 800 millones de pesos, Castro dijo en redes sociales que todo se encuentra en la declaración que hizo ante la Fiscalía del Estado, ya que fue de las primeras en denunciar.