Lilián Cruz 
Agencia Reforma

GUADALAJARA, Jalisco.- A dos años de que entró en vigor la norma del etiquetado frontal, no ha bajado el consumo de los alimentos que tienen en sus empaques sellos negros que indican ‘exceso de azúcares’ o ‘exceso de grasas’, por el contrario, ha aumentado.
El presidente de la Cámara de la Industria Alimenticia de Jalisco (CIAJ), Antonio Lancaster-Jones, dijo que la medida impactó a los consumidores durante los primeros meses de su aplicación, y a los empresarios por la falta de empaques o envolturas con la nueva imagen.
También comentó que tras la entrada en vigor de la norma en octubre del 2020, las empresas identificaron una disminución cercana al 2.5 por ciento en el consumo de sus alimentos, pero luego se recuperaron e incrementaron sus ventas alrededor de un 15 por ciento.
Un representante de la empresa Galdisa, dedicada a la producción de botanas y snacks, mencionó que no vio afectaciones en las ventas debido que tenían la preferencia de los consumidores y porque apostaron a ofrecer productos más saludables.
«Algunos compañeros nos mencionaban que los productos que anteriormente se vendían como ‘naturales’, ya con estos sellos (los compradores) se dieron cuenta de que no eran así, entonces esos sí tuvieron una baja, por que es como si engañaran al cliente», dijo un colaborador.
El representante de una empresa de salchichonería también comentó que no bajaron las ventas tras añadir al etiquetado los sellos, ya que se mantuvo la fidelidad de sus clientes.
La NOM-051-SCFI/ SSA1-2010 obliga a las empresas de alimentos y bebidas procesadas a contar con sellos en sus productos para informar si tienen exceso de azúcares, grasas, sodio y/o calorías.
Para la académica Refugio Torres Vitela, investigadora y experta en microbiología e inocuidad de la Universidad de Guadalajara (UdeG), el nuevo etiquetado es una medida que al inicio de su socialización causó efectos en el consumidor, pero ante la falta de educación y orientación su efecto disminuyó.
«Educar a esa gente porque no se trata de no consumir, sino de consumir de una forma racional», añadió.
La experta mencionó que en el mercado informal se venden alimentos que no contienen información sobre su proceso o ingredientes, por lo que la educación ayudaría incluso a disminuir el consumo de esos productos.
Por otro lado, la especialista en nutrición y control de peso, Sandra Correa Guzmán, mencionó que aunque hay alimentos saludables que contienen altos niveles de azúcares, el cuerpo los digiere mejor que los procesados, ya que estos últimos también continente conservadores, colorantes, saborizantes y otras sustancias.
«Nunca va a ser lo mismo un producto natural a un producto procesado, por eso es muy importante la educación nutricional, lo cual es conocer la importancia de la nutrición, no tanto llevar una dieta, si no saber y conocer lo que contiene un alimento», comentó.

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